ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno a malo, o merece la pena leerlo.

jueves, 11 de mayo de 2017

Francia de nuevo a la urnas.

ALTA TENSIÓN EN FRANCIA


    Después de las elecciones presidenciales en Francia del 7 de mayo, las piezas del ajedrez político francés se vuelven a situar en sus 64 casillas del tablero para jugar una nueva partida en alta tensión. Las elecciones legislativas tendrán lugar el próximo mes de junio los días 11 y 18, para elegir a 577 diputados en la Asamblea Nacional, lo que en España es el Congreso de los Diputados.  El caso de Manuel del Valls, un tránsfuga convicto y confeso del partido socialista, no es de fiar,  no irá en las listas de Macron. Tras perder las primarias socialistas con Benoît Hamon se quedó noqueado y le contaron hasta diez en KO. Y después, como un boxeador resentido, respaldó a Macron ante de las presidenciales.
     En medios de comunicación Valls dijo que «Los viejos partidos están muriendo, o están ya muertos». Ahora quiere sumarse al movimiento de La Republica en Marcha de Macron. Es decir, apuesta a caballo ganador de rubias crines.  Sin embargo, Jean-Paul Delevoye, presidente de la comisión a cargo de valorar a los candidatos para La República en Marcha, enfatizó que todo apoyo sería bienvenido, pero Valls no estaba afiliado al nuevo movimiento político (es decir ha quedado fuera). Además está borde de la expulsión de su partido PS con el que fuera primer ministro con Hollande; porque según Jean-Cristophe Cambiélie, el secretario general del PS sus declaraciones de apoyo y voto  a Macron, sin estar de baja del PS, era una infracción grave. Al final se queda fuera por simple coherencia.
    No creo que Hamon, nueva cara del PS francés, y después de la faena de acoso y derribo de Valls, le  vaya a perdonar. Porque en política las traiciones se pagan, no con treinta monedas de plata, sino con la expulsión y el escarnio público.  La política es cruel, porque una vez que entras en los engranajes de la caja de cambios de un partido, no puedes hacer lo que tu conciencia te dicte, sino lo que dicta el secretario general del partido. Una infidelidad rompe el elemento esencial de todo tipo de relaciones: la lealtad; bien sea de pareja o en  política. Pues queda el dicho de quien traiciona una vez volverá a hacerlo. Y es este caso, Macron, no quiere un posible beso en el huerto de Getsemaní.
    Al principio del artículo cité al ajedrez, porque el escritor francés duque  de La Rochefoucauld del siglo XVII –que tan admirado fue de nuestro Azorín –consideraba  que la política es como una partida de ajedrez, donde las piezas se enfrentan, unas ganas y otras pierden, y todas, al fin vuelven al pequeño ataúd de madera. Hemos de tener en cuenta que los enemigos también y los partidarios del Frente Nacional de Le Pen, se han crecido ante el «sorpaso» electoral con el PSF.



  

Ramón Fernández Palmeral
Autor de «La cara atroz del Guernica de Picasso»


   

Ramón Fernández Palmeral
Alicante, 11 de mayo 2017