ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

viernes, 1 de octubre de 2010

SANTANA, un gran pintor alicantino postimpresionista


SANTANA, UN GRAN PINTOR ALICANTINO POSTIMPRESIONISTA.

Por Ramón Fernández Palmeral

Manuel Gonzáles Santana, nació el 14 de noviembre de 1904 en la calle de La Cena, actual Teniente Moreu, nº 50, en el barrio de San Antón de Alicante, fue inscrito en el libro de bautismo de la Parroquia de San Nicolás. Hijo de Lucas González Narváez (funcionario de Aduanas) y de Dolores Santana Sellés. Los abuelo materno tenían el bar de Santana.
Desde muy joven sintió una enorme afición por la pintura, y como tuvo dotes para ello y era una persona muy sensible, lo que comenzó siendo una afición terminó siendo una tremenda vocación. Quienes veían y sus dibujos llamaron la atención. Con quince años conoció a la que sería su esposa Carmen Petán Avellán.
Preparó oposiciones a Correo, trabajó en el Registro de la Propiedad y finalmente ingresó en el banco Hispano Americano en 1922, excepto el paréntesis de 1938 a 1942. Finalizada la guerra civil estuvo preso en el Reformatorio de Adultos, bajo un proceso de depuración. Había participado con una ilustración en el poemario “Versos en la guerra”, donde publicaron poemas Miguel Hernández , Gabriel Baldrich y Leopoldo Urrutia, libro publicado en diciembre del 38
En 1930 Santana se hizo ateneísta donde llegó a ser tesoprero, conoció al obra de Emilio Varela, se acercó Lorenzo Aguirre, Adelardo Parrilla, Daniel Bañuls, Melchor Aracil, Gastón Castelló
Su primera exposición se remonta a 1933 a una exposición colectiva que, con el nombre de “II Exposición de Artistas Noveles del Ateneo de Alicante”, convocada por el Ateneo de Alicante. Entre los que también se encontraban Melchor Aracil, José Pérez Gil… Su pintura llamó la atención y mereció el elogio del público y la crítica. Este éxito le valió de estímulo para celebrar su primera exposición en solitario. Acudía a comprar materiales de pintura a La Decoradora, en la calle Altamira, donde conoció a Pepe Mingot.


Durante su prolongada y brillante carrera, expuso en Alicante, Madrid, Barcelona, Valencia, Granada, Valladolid, Murcia, Cieza, Elche, Monovar, Altea, Benidorm y Santa Pola. Entre las ciudades extranjeras donde ha colgado sus obras figuran París, La Habana, Santiago de Chile, Lima y Manila. En 1974, en plena madurez, llegó a realizar siete exposiciones. Su obra se encuentra en pinacotecas de todo el mundo y ha sido elogiada por críticos de arte como José Camón Aznar, Enrique Azcoaga, Faraldo, Campoy, etcétera.
Su obra fue totalmente compatible con su trabajo como empleado del Banco Hispano Americano. Incluso en los veinte años que estuvo destinado en Villena por la entidad bancaria, González Santana tuvo una fecunda actividad. En sus lienzos se reflejaba toda la luminosidad del Mediterráneo y el sol de los paisajes alicantinos.
Santana era un alicantino ejemplar, que adoraba las costumbres y tradiciones de la tierra que lo vio nacer. Fue fundador de la barraca fogueril Los Gorilas, de la que en diferentes ocasiones realizó la portada e ilustró “el llibret” de la misma.


Aunque sea algo infrecuente en artistas como él, Manolo González Santana fue un gran deportista. Fundador del Hércules, junto con Vicente Pastor 'El Chepa', Vicedo, Cristóbal Mas, Busquier, Julián Romero, Tomás Morató y Ramonzuelo, estaba en posesión del carnet de socio número 15, firmado por el presidente, M. Busquier y el capitán del equipo, José Giner. Llegó a vestir la camiseta blanquiazul y defendió con entusiasmo sus colores. Para que nada faltara, cultivó el periodismo deportivo, como director de la revista “Rik-Rak” que él fundó. También fue un gran aficionado a los toros, afición que llevó a la práctica y durante su estancia en Villena participó en un festival taurino celebrado en Villena en 1960, cuando ya contaba 56 años de edad. No vistió traje de luces ni chaquetilla corta, sino que toreó vestido de calle.





Por acuerdo municipal de 2 de diciembre de 1994 se le concedieron los honores de Hijo Predilecto de Alicante, pero el galardón fue póstumo porque pocos días antes, el 28 de octubre, falleció, cuando estaba a punto de cumplir los noventa años. El 31 de octubre de 1995, el Ayuntamiento de Alicante dio su nombre a una plaza de la ciudad.

Santana estaba muy vinculado a Monóvar, donde realizó numerosas exposiciones, porque su hija estaba casada con un descendiente de Monóvar y era muy amigo de los pintores locales (Cossin, Lau y, sobre todo de Luis Vidal).

Obra suya puede verse en el MUBAG de Alicante

Continuará…