ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno a malo, o merece la pena leerlo.

viernes, 23 de octubre de 2015

Watteau, pionero pintor del rococó francés


Antoine Watteau es el representante más antiguo y más exquisito del estilo rococó. Realizó escenas galantes y costumbristas (no religiosas). Con él comienza un género nuevo: las fêtes galantes (fiestas galantes), reflejo de la vida cortesana que busca artificialmente un contacto con la naturaleza.
La colección que poseía su mecenas Crozat le permitió estudiar el estilo de los maestros renacentistas. Conoció las obras de Giorgione, Rubens y Tiziano, lo que marcaría profundamente su producción. En él se funden, pues, influencias flamencas y venecianas (en especial de Veronés), imprimiéndoles su personal gusto francés.
Son escenas impregnadas por un erotismo lírico. Sus temas son el teatro, la música, la conversación, los personajes de la comedia del arte y la mitología.
Sus cuadros están ambientados en jardines aristocráticos, llenos de personajes elegantes que muestran el ambiente social del rococó. Sus personajes son de proporciones menudas en relación con el conjunto de la tela. Están vestidos ricamente, deleitándose Watteau en mostrar las calidades de las telas satinadas. Los paisajes son umbrosos, con técnica que recuerda a la pintura flamenca.
En los cinco últimos años de su vida pintó numerosas fiestas galantes con una composición que se repite en varias de ellas. Parte el cuadro en dos mitades: una de vegetación oscura en la que están los personajes vestidos con colores claros, y otra de celaje claro. Esta fórmula se ve en la Lección de amor (h. 1716-17) de Estocolmo, El concierto conservado en el palacio de Charlottenburg (Berlín) y Los encantos de la vida en la Colección Wallace (Londres).
Virtuoso técnico y muy buen dibujante, domina en él una ejecución minuciosa. Aplicaba los colores muy diluidos en capas de extrema delgadez, lo que permite numerosas transparencias. El barniz se aplicaba transparente o ligeramente coloreado, y a veces entre capas de pintura, recurso propio de la época. Esta técnica complica actualmente la limpieza de los cuadros y puede explicar la mala conservación de muchos de ellos, bastante agrietados y oscurecidos. Algunos expertos llegan a afirmar que el arte de Watteau se aprecia mejor en sus numerosos dibujos, que subsisten en mejor estado y que solía reproducir con leves variaciones en muchas pinturas.
Murió prematuramente a causa de la tuberculosis, cuando sus temas galantes empezaban a alcanzar el éxito. Varios artistas como Nicolas Lancret y Pater siguieron explotando los mismos temas; hay ejemplos de ambos en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. François Boucher hizo grabados de sus diseños, al igual que Bernard Lépicié, Laurent Cars, etc.


Arte Rococó
El estilo Rococó nace en Francia a principios del siglo XVIII y se desarrolla durante los reinados de Luis XV y Luis XVI.
Ha sido considerado como la culminación del Barroco, sin embargo, es un estilo independiente que surge como reacción al barroco clásico impuesto por la corte de Luis XIV. El rococó a diferencia del barroco, se caracteriza por la opulencia, la elegancia y por el empleo de colores vivos, que contrastan con el pesimismo y la oscuridad del barroco.
Es un estilo aristocrático, revela el gusto por lo elegante, lo refinado, lo íntimo y lo delicado. Armoniza con la vida despreocupada y agradable que la sociedad ansía y se desentiende de cuestiones religiosas. Es un arte mundano, sin conexión con la religión, que trata temas de la vida diaria, no simboliza nada social ni espiritual, sólo superficialidad. Por todo esto se considera al Rococó un arte frívolo, exclusivo de la aristocracia.
Se difundió rápidamente por otros países europeos, sobre todo en Alemania y Austria y se seguirá desarrollando hasta la llegada del Neoclasicismo.