ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Un árbol en el Vaticano en lugar de un Belén



 
El abeto colocado en la Plaza de San Pedro mide 25 metros. (Reuters)
Ciudad del Vaticano


    Trabajadores del Vaticano colocaron hoy un abeto blanco de 25 metros de altura que adornará la Plaza de San Pedro durante las fiestas decembrinas junto a un Nacimiento en tamaño natural inspirado en la Ópera italiana.
A las 5:00 horas (4:00 GMT), el camión que condujo hasta Roma la planta llegó a la plaza vaticana donde personal de la Dirección de los Servicios Técnicos se encargó de la maniobra de alzado con una grúa.
Unas cuatro horas más tarde el árbol fue anclado y en los próximos días comenzará su decoración con miles de esferas doradas y plateadas, además de cientos de luces de colores.
     Donado por la región italiana de Calabria, el abeto fue ubicado en la zona del Paso del Abad, municipio de Fabrizia. Se estima de unos 70 años y cuenta con un tronco gemelo, es decir dos troncos unidos.
Este será una de las atracciones principales de la Navidad en Roma, junto con un Nacimiento que será también montado en los próximos días junto al obelisco central de San Pedro, ocupando un espacio de unos 23.7 por 12 metros y una altura máxima de ocho metros.
 

Ahora han querido darle un SENTIDO CRISTIANO

El árbol de Navidad recuerda, como hemos visto, al árbol del Paraíso de cuyos frutos comieron Adán y Eva, y de donde vino el pecado original; y por lo tanto recuerda a Jesucristo que ha venido a ser el Mesías prometido para la reconciliación. Pero también representa el árbol de la Vida o la vida eterna, por ser de hoja perenne.
En palabras de Juan Pablo II: “En invierno, el abeto siempre verde se convierte en signo de la vida que no muere […] El mensaje del árbol de Navidad es, por tanto, que la vida es ‘siempre verde’ si se hace don, no tanto de cosas materiales, sino de sí mismo: en la amistad y en el afecto sincero, en la ayuda fraterna y en el perdón, en el tiempo compartido y en la escucha recíproca” (Juan Pablo II, Audiencia, 19 de diciembre de 2004).
La forma triangular del árbol (por ser generalmente una conífera), simboliza a la Santísima Trinidad. A las oraciones que se realizan durante el Adviento se les atribuye por un color determinado, y cada uno simboliza un tipo.

Cuando a la Iglesia el conviene tener un árbol iluminado de NAVIDAD turístico, cualquier jusitificación es adecuada y más si lo dice el Papa Francisco. Amén