ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno a malo, o merece la pena leerlo.

domingo, 7 de junio de 2015

El ciudadano Segundo García, su talante cívico, creativo y progresista.



El ciudadano Segundo García, su talante cívico, creativo y progresista. Las Hogueras Experimentales de Alicante
Segundo García López nació en Cuenca el 6 de octubre de 1929. Como otros personajes de su generación, vivirá las vicisitudes, consecuencias políticas, económicas, sociales y culturales de la posguerra civil española. Tras los estudios de bachillerato en su querida Cuenca, se trasladará a Madrid con la intención primera de realizar estudios de arquitectura, lo que entonces exigía previamente dos años de Ciencias Exactas. Se preparó  a fondo con el estudio de las matemáticas a través de los textos de Don Julio Rey Pastor, en los que nuestro amigo descubrirá la precisión y claridad de esta importante disciplina. Le fascinaba la racionalidad y el rigor de las matemáticas y por supuesto la arquitectura, pero al mismo tiempo se sentía poderosamente atraído por el cine, la práctica del dibujo y de la pintura, que con fuerza crecían poderosamente en su ánimo. Finalmente optará por realizar estudios de Bellas Artes, siendo compañeros suyos de curso y a partir de entonces buenos amigos, los artistas Antonio López, Lucio Muñoz, Enrique Gran, Julio y Paco López Hernández. Una vez terminados los estudios de BB.AA. en San Fernando (1959), se presentará al examen de ingreso en la Escuela de Cinematografía, en la especialidad de dirección, siendo uno de los veinte que aprobó entre los más de doscientos candidatos presentados. Allí conoció y fue compañero de los cineastas José Luis Borau, Valcárcel y Carlos Saura, a quién ya conocía de Cuenca. Esta joven afición de Segundo por el cine significaría un hito más en su permanente interés y preocupación por la expresividad plástica y conceptual de las imágenes, y en su objetivo por representar y dirigirse hacia la palpitante, fascinante realidad.
En 1965 Segundo se presentará a la oposición nacional a Cátedras de Dibujo de Institutos Nacionales de Enseñanza Media, obteniendo el número uno. Entre varias ciudades españolas decidió pedir la plaza de Alicante, iniciando su andadura docente en el entonces Instituto Femenino de Bachillerato de nuestra ciudad hasta su jubilación. Sin olvidar sus orígenes conquenses, Segundo se asentó y enraizó pronto y para siempre en nuestra terreta, implicándose socialmente y con gran entrega en la educación, la política, la cultura y el arte de Alicante. Desde 1972 hasta 1976 dirigirá el Instituto Femenino, que pasará a denominarse Miguel Hernández en homenaje al excelso poeta oriolano. Instituto en el que nuestro amigo, junto a sus compañeros del claustro de profesores, llegará a desplegar numerosas actividades con un talante cultural nuevo, democrático e innovador. Será precisamente en 1976 cuando se celebrará el Homenaje de los pueblos de España a Miguel Hernández, con la participación de poetas y numerosos artistas plásticos políticamente comprometidos, que plasmarán sus murales de temática social en las humildes paredes del barrio de San Isidro de Orihuela. Actuación reivindicativa en la que el ciudadano Segundo se implicará activamente junto a otros camaradas y artistas. Será un tiempo de pleno fervor y pasión por la recuperación de las libertades democráticas, en el que Segundo tomará partido, llegando a presidir en esas circunstancias el PSOE en Alicante. El socialismo fue su ideología de fondo, a la que nuestro protagonista será siempre fiel, aunque en ocasiones, precisamente por defender sus convicciones y causas culturales (que no fueron debidamente comprendidas ni atendidas institucionalmente), se sentirá obligado a ser crítico con las actuaciones de ciertos miembros de su propio partido.
En estrecha colaboración con su amigo el artista plástico y diputado de cultura del PSOE Mario Candela, Segundo dirigirá de 1984 a 1987 la fundación pública Centro de Arte y Comunicación Visual Eusebio Sempere, organismo autónomo de la Diputación de Alicante. Etapa fascinante de la movida democrática, creativa y cultural española durante los años ochenta, que en Alicante tendrá su particular desarrollo con singulares animadores políticos y culturales como Mario y Segundo. Desde ese centro de arte potenciado por nuestro personaje, se estableció un nuevo espíritu progresista y una intensa actividad, con animada colaboración y participación de muchos artistas plásticos que acudieron a él como lugar de encuentro para el diálogo artístico y cultural. Se creó e impulsó una espléndida biblioteca especializada en arte para el uso de todos los artistas, se crearon y desarrollaron talleres de formación, seminarios, cursos de creación textil (environaments en los que participó el acreditado artista del tapiz Grau Garriga), el concurso de diseño gráfico para Carnavales, el concurso de murales para Medianerías y el “Concurso de Propuestas Plásticas de Hogueras Experimentales”. Un concurso especialmente querido por Segundo y también por los que, en aquel tiempo colaboramos estrechamente con él, en el nacimiento y desarrollo de este atractivo proyecto que, aparte de su concepción e intención plástica, ambicionaba ir más allá aspirando a imbricarse en lo festivo y en lo social. Nuestro protagonista se encuentra en un momento de plenitud y gran entusiasmo por desplegar sus ideas en Alicante a través de la gestión cultural. Propondrá para ello convocatorias de proyectos artísticos que inviten al desarrollo de la creatividad, sin olvidar el compromiso político y social. Le interesa la manifestación artística y la libre expresión plástica como oportunidad para la convivencia y la celebración festiva de la existencia a través de la arraigada fiesta local de las hogueras.
El entusiasmo que Segundo sentía por los asuntos artísticos, políticos y por muchos otros aspectos de su experiencia vital y cultural era capaz de transmitirlo con interés, viva inteligencia y gran simpatía. Algo admirable para personas y artistas que pertenecíamos a otra generación. Aún en el rígido marco contextual de la dictadura franquista, en su juventud como estudiante en la metrópoli había vivido intensamente las inquietudes que provenían del extranjero, interesándose sobre todo por lo que ocurría en Francia con la Nouvelle Vague del cinema de autor realizado más allá de los pirineos a finales de los años cincuenta a través de la revista "Cahiers du Cinéma". Preocupándose también por las actitudes existencialistas o la corriente pictórica internacional abstracta del Informalismo a la que se adscribió el madrileño grupo El paso, del cual, a muchos de sus miembros nuestro inquieto protagonista conoció. Recuerdo en uno de los viajes que hicimos a Madrid para ver exposiciones, especialmente en el mes de febrero coincidiendo con la celebración de Arco, cuando me llevó a visitar las “cuevas de Sésamo”. Un café literario situado en un sótano de la calle Príncipe, tradicional lugar de encuentro de los artistas e intelectuales de su época en donde se conversaba sobre arte, política, literatura o filosofía, escuchando de fondo recitales de poesía o música de jazz, y en donde Segundo y muchos otros pintores y creadores de su generación soñaban con las caves de la rive gauche del eterno y bohemio París; el París libertario de las revueltas de mayo del 68. Estábamos a mitad de los movidos años 80 madrileños, habían transcurrido muchas décadas, pero un cierto aire decadente y una indudable huella nostálgica de todo aquello todavía pervivía en el ambiente de ese mítico lugar.
En el pasado, otro ciudadano, D. José María Py y Ramírez (nacido en Cádiz), tras haber residido veintidós años en Valencia, conociendo y habiendo vivido intensamente las fiestas de las Fallas de San José, se trasladó a Alicante, en donde pronto conoció las costumbres alicantinas y por su carácter abierto fue merecedor de un buen círculo de amistades. José María Py enseguida comprendió que esta pequeña pero hermosa ciudad del Levante español, para potenciarse necesitaba de unos festejos similares a los de Valencia, por lo cual se dispuso a implantar en Alicante una fiesta con atractivo turístico similar a la de las Fallas. En febrero de 1928 la entidad cultural Alicante Atracción se implicó en la idea de crear unas fiestas populares por San Juan, que el diario Levante apoyará el día 26 de ese mismo mes y año. Comenzaron su andadura con bastantes dudas sobre su éxito las Hogueras de San Juan en aquel Alicante fundamentalmente liberal de entonces, en el que las posturas políticas se movían en un amplio espectro ideológico, desde la derecha profascista del diario Levante, hasta la izquierda socialista del semanario Mundo Obrero o el diario republicano El Luchador, entre otras muchas publicaciones de gran influencia social. A partir de entonces las fiestas de las Hogueras en Alicante no sólo se afianzaron, sino que se desplegarían con gran éxito, llegándose a diferenciar sustancialmente sus monumentos respecto a las Fallas, por estar configurados con una estética menos barroca y mucho más estilizada. Diferenciación formal a la que, sin duda, contribuirá decisivamente la personalidad y finura creativa del artista Gastón Castelló. Una persona muy querida y popular en nuestra ciudad, que se implicó durante muchos años en las fiestas alicantinas como presidente de la Comisión Gestora de las Hogueras de San Juan y, sobre todo, en la construcción de monumentos fogueriles, realizados  con delicadas pinturas e interesantes propuestas sobre las costumbres levantinas y la influencia heredada de formalizaciones estéticas tipo art-decó. En cierta medida también contribuyeron a esta diferenciación estilística, entre otros, los constructores de Hogueras Ramón Marco y Pedro Soriano.
Arraigado profundamente en nuestra ciudad y buen conocedor de todos estos antecedentes, el ciudadano Segundo (foráneo como José María Py), tuvo un gran fervor por lo cívico, lo festivo y lo humano; como persona jovial apasionada por la vida, además de por su gran sensibilidad artística, comprendió pronto que, con los nuevos tiempos de libertad y la plena normalización democrática, era el momento adecuado para dar un impulso a las Hogueras y potenciar una renovación estética de los monumentos fogueriles en Alicante, proponiendo para ello el Concurso de Hogueras Experimentales. Así nació en 1985 (con respaldo presupuestario institucional de la Diputación de Alicante para poder construir las propuestas que fueran ganadoras) este estupendo proyecto al que asistimos y apoyamos desde el principio como asesores y colaboradores de Segundo, el antropólogo Manolo Oliver Narbona, el arquitecto Juan Antonio Moreno y yo mismo como diseñador. La iniciativa surgió como una propuesta progresista que desde sus orígenes tenía claros sus objetivos, apostando decididamente por una regeneración artística que aspiraba a convertir nuestra ciudad en un referente no solamente turístico, sino también de innovación plástica y cultural. Potenciando la participación abierta de los creadores para darles la oportunidad de presentar propuestas imaginativas, que enriquecieran con nueva savia creativa las tópicas construcciones de las Hogueras.
Esa era la principal vocación e intencionalidad del proyecto. A partir de ahí se desarrollarían los acontecimientos. El primer concurso lo ganaría el diseñador Lino Bellot con su propuesta Así se expresa un pueblo, Alicante en vivo, que se construirá en junio de 1986. En ella, sobre un diseño estructural previamente establecido con líneas y lonas de saturados colores, se  invitó a participar a numerosos jóvenes y ciudadanos, que realizaron pintadas y graffiti espontáneos sobre el monumento. A esta hoguera experimental le seguirá en 1987 la espiral ascendente del colectivo Ígneo 4. Ambas propuestas se ubicarían para la celebración ritual de la cremá  junto al palacio de la Diputación de Alicante. Debido a un desafortunado accidente, en el que falleció un joven por descarga eléctrica junto a la hoguera experimental, en los años posteriores la plantá de la hoguera experimental se ubicaría en el entonces desangelado paseo de Campoamor, un espacio abierto, aislado y alejado del alegre palpitar festivo. En el verano de ese año de 1987, desde la presidencia de la Diputación se le comunicó a Segundo su cese en el cargo. Esto nos sorprendió a muchos artistas y ciudadanos, que le conocíamos bien y valorábamos positivamente su gestión al frente del Centro de Arte Eusebio Sempere, por lo que, no sin cierta ingenuidad ante los intereses y maniobras de los políticos, me propuse junto a un grupo de amigos y artistas recoger en tiempo récord firmas en favor de la continuidad de Segundo, para que se reconsiderase dicha decisión (véase al respecto la noticia publicada en el diario Información el 28/10/1987). De entre muchos de los que firmamos en apoyo a Segundo, se puede citar a ciertas personalidades de gran relevancia cultural como Antonio López, Lucio Muñoz, José María Yturralde, Vicente Aguilera Cerni, Juan Ángel Blasco Carrascosa, Josep Grau Garriga y un largo etcétera hasta las doscientas treinta firmas presentadas (con posterioridad se recibieron muchas adhesiones más).
Aunque las Hogueras Experimentales se seguirán construyendo durante varios años más, faltará la presencia y el alma de Segundo en la promoción del proyecto, languideciendo desde entonces la voluntad política institucional en la comprensión de su ambición y significado. Lamentablemente, el Ayuntamiento de Alicante, como institución potenciadora de los festejos de las Hogueras en nuestra ciudad, por rivalidad con la Diputación, en ningún momento se adhirió al proyecto de las Hogueras Experimentales. Las luchas de poder en esta peculiar ciudad habían sido y eran manifiestas, incluso en un partido hegemónico en ese tiempo como era el PSOE, de tal modo que Antonio Fernández Valenzuela, presidente de la Diputación, se llegará a enfrentar públicamente a bofetadas con José Luis Lassaleta alcalde de Alicante, algo insólito para resolver las diferencias y los conflictos que tuvieran.  
Segundo, como hemos apuntado, pese a su fidelidad al socialismo, por encima de todo era un ser sincero  y  libre, una figura crítica, independiente y hasta incómoda para algunos dirigentes de su propio partido. Como ciudadano preocupado por Alicante, se interesará por los asuntos de su ciudad, especialmente por la manifestación artística que para él significaba la actitud contemplativa ante la realidad y, sobre todo, la expresión de la libertad del ser humano. En 1989 fue nombrado director del Museo de la Asegurada; pero una vez más sin una generosa comprensión institucional hacia sus objetivos y desde luego sin una dotación presupuestaria conveniente, que le permitiera reunir un equipo de especialistas que junto con él programaran y dinamizaran el arte en Alicante a través del Museo, como siempre anheló Eusebio Sempere. No obstante, por su gran empeño personal, Segundo realizará desde su nueva responsabilidad una ingente labor para inventariar en solitario el patrimonio de La Asegurada. También llevará a cabo charlas de arte y programas de visitas didácticas para los centros de bachillerato, en las que colaboraron como espléndidas guías Rosa Castells y Eva Baeza, dando a conocer el significado de la Colección de Arte del s.XX legada por Eusebio Sempere en 1977. Segundo presentará un amplio programa de actividades, que quedó inédito y sin ser atendido. Por ello, denunciaría “la grave penuria económica y el abandono de la Colección” en escrito dirigido al alcalde de Alicante, Ángel Luna. Esta lamentable situación y determinadas quejas hacia José Antonio Martínez Bernícola, entonces concejal de cultura del Ayuntamiento de Alicante, trascenderían en 1991 a los medios de comunicación, pero no se tomaron medidas institucionales para remediarlas. La de Segundo en la Asegurada fue una tarea desarrollada sin apenas apoyo oficial y de gran sufrimiento personal. Un trabajo realizado en soledad hasta altas horas de la madrugada, como pudimos comprobar algunos artistas y amigos que íbamos a verle, para conversar con él y compartir sus preocupaciones acerca de la situación del Museo. Confiaba pacientemente en que pudieran cambiar las cosas. Finalmente, tras continuas desavenencias y años sin poder desplegar sus deseos de dinamizar convenientemente la Colección,  con mucho pesar tendrá que dimitir el 17 de febrero de 1998 con estas palabras: “me lo tomo muy mal; es frustrante” (Información, Cultura y Sociedad, 18/2/1998), quedando como responsable de La Asegurada el crítico de arte Pablo Rico.
Pese a las circunstancias mencionadas, Segundo fue hasta el final de su existencia (acaecida -sin su consentimiento- el 10 de septiembre de 2014) una persona positiva, utópica y soñadora. Como en los finales de las películas de Charlot siempre con expectativas de volver a reiniciar con ilusión sus proyectos. Un profundo vitalista, hasta tal punto que en las cuestiones cotidianas a algunos amigos, con sorprendente ánimo y gran convicción, nos solía afirmar: “yo no me pongo enfermo ni me constipo porque no me da la gana. ¡Y ya está! Eso lo dejo para otros, los que no tienen carácter ni fe en sí mismos”. También uno de sus latentes entusiasmos confesos era su debilidad por el género femenino. La mujer por su significación real pero también como un ideal, como fuente de inspiración para una imaginación contemplativa sin límites como la suya. Poco tiempo antes de irse a ese eterno viaje al que todos inexorablemente estamos convocados, tras haber visitado juntos una exposición en el MUBAG y estando sentado en su silla de ruedas nos confesaba: fijaros en esa moza que pasa ante nuestros ojos, yo la miro con admiración, observando su figura, sus gestos, su elegante caminar e invariablemente me sigo emocionando, ¡caramba como siempre me ha emocionado la belleza de una mujer! Anécdotas en las que se muestra su deseo por superar cualquier adversidad y su permanente pasión por la vida.
En 2007, a los 77 años,  nuestro “pintor novel”, como se autodefinió, apoyado por el periodista José María Perea realizará en la sala del “Club Información” de Alicante la primera exposición de su vida: Dibujos y pinturas al margen de la consumación, con obras realizadas entre 2003 y 2006, sorprendiendo a todos con una intensa y espléndida figuración de personajes, retratos y paisajes, donde predominará la forma dibujada, la textura o el claroscuro de los volúmenes en homenaje a sus admirados artistas del Renacimiento Caravaggio o Sandro Botticelli, mostrando excepcionales vistas de Cuenca, retratos de su familia o el impresionante Homenaje a la realidad, de un pensativo ser ante una pizarra repleta de fórmulas matemáticas (inicial preocupación de Segundo por esta disciplina). En esta última etapa nuestro querido artista retomará el placer de la práctica pictórica, por la filosofía de una reflexión existencial que nunca dejó de practicar y un acercamiento a los valores de la fraternidad universal de la masonería. Promocionada por la CAM a través de su amigo el veterano gestor cultural Carlos Mateo y con la colaboración de la Diputación de Cuenca, su obra pictórica será presentada en 2008 en su ciudad natal. En 2011 volverá a exponer de nuevo en Alicante en la sala de exposiciones de la Lonja del Pescado.
Como dijo en una entrevista periodística la víspera de la inauguración de su primera exposición en Alicante, “la política en sí no me interesa; me interesa la sociedad”. Pero,  ¿cómo y por qué le interesa la sociedad? En el mismo lugar lo explicó: “quiero una sociedad que sea progresista siempre”. Este fue invariablemente el talante de Segundo, el de un ser confiado y convencido de una sociedad que progresa, avanza y experimenta superando todos los obstáculos.
En mi caso particular, cuando en 1995 fui nombrado director del Departamento de Arte Eusebio Sempere, ya se había anunciado desde la Diputación en los medios de comunicación que el concurso de Hogueras Experimentales iba a desaparecer definitivamente. A pesar de esta muerte anunciada y consciente de este peligro, presenté junto a otras actividades la propuesta de la convocatoria de este concurso en la programación del Departamento y la defendí ante la Junta Rectora del IACJGA, argumentando las razones para la continuidad de éste concurso. Un proyecto que desde sus orígenes permitía proponer modernos planteamientos estéticos sobre las tradicionales Hogueras y que no estaba en confrontación con ellas: eran propuestas creativas abiertas, en las que muchos artistas estaban interesados para ofrecer soluciones innovadoras. Expuse que debían confiar en los fines de la programación que presentaba. Finalmente la propuesta de seguir convocando desde el Departamento de Arte Eusebio Sempere el concurso de Hogueras Experimentales fue aceptada. Desde ese momento puse todo mi empeño en la continuidad del proyecto. En 1996 se celebró en la amplia sala de exposiciones de la Calle Mayor la que fue, desde mi punto de vista, una espléndida muestra retrospectiva en la que, junto con las maquetas que se presentaron a esa XIIª edición, me propuse hacer un balance de la historia de este concurso. Se reunieron para su exposición todas las maquetas que se habían premiado desde el primer año que se convocó el concurso. En el catálogo, entre otras cosas, dije que el proyecto era “una invitación destinada a propiciar iniciativas plásticas que tiendan a ennoblecer las típicas construcciones para el fuego con nuevos conceptos y planteamientos […] en las operaciones estéticas no se debe olvidar que ‘lo experimental’ en gran medida es consustancial con la actividad creativa. Todos, en mayor o menor medida ‘experimentamos’ en uno o en otro campo, y esto nos obliga a adoptar un talante ante el arte y ante la vida que puede ser más o menos arriesgado. Habrá que reconocer que las cosas nunca permanecen fijas y estables, sino que todas ellas están sometidas a la permanente experimentación de un inexorable cambio. A fin de cuentas, como se sabe, ‘lo experimental’ no es nada nuevo, ya que pertenece a nuestras vidas y depende más que nada de la actitud y el deseo de búsqueda de una existencia y un arte gratificante…” Inicié  entonces conversaciones con la dirección del IVAJ, tratándoles de contagiar mi convicción y entusiasmo compartido con Segundo hacia este proyecto, lo que dio sus frutos. En Valencia, se llegarían a plantar fallas experimentales. Un destacado artista de la Movida madrileña como Sigfrido Martín Begué llegaría a diseñar y plantar una falla experimental en Valencia y participaría también como miembro del jurado de nuestra XVIIª edición. Paralelamente también desde el IVAJ durante 1997, 1998 y 1999 se convocaron Hogueras Experimentales para jóvenes. Las maquetas presentadas y premiadas del IVAJ y del Departamento de Arte Eusebio Sempere serían mostradas juntas en la sala de exposiciones de la Calle Mayor de Alicante. En el caso del IVAJ, se las dotó de presupuesto para que pudieran ser construidas y plantadas con gran alegría festiva junto a la Playa del Postiguet
Hasta el año 2003, cuando finalizó mi labor como gestor cultural en el Departamento de Arte y Comunicación Visual del IACJGA, sostuve mi compromiso de promocionar las convocatorias de las Hogueras Experimentales. En todas sus ediciones, hasta la XIXª celebrada en junio de 2003, invité a Segundo García como miembro especial del jurado. Al año siguiente los nuevos responsables del Departamento decidieron eliminar este tradicional concurso. No obstante, la semilla está ahí, dispuesta a crecer de nuevo. La comisión de la Foguera Plá del Bon Repós d’Álacant y su excelente coordinador Víctor López ha entendido el mensaje de la innovación. Desde hace cuatro años sostiene la antorcha del fuego en sus manos, dispuesta para que el fuego de la creación experimental se extienda IN MEMORIAM al ciudadano Segundo García.

Dionisio Gázquez Méndez
Artista Plástico. Ex-director del Departamento de Arte Eusebio Sempere