ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno a malo, o merece la pena leerlo.

domingo, 13 de abril de 2014

La CAM y Bancaja llegaron a vender preferentes por el triple de su valor real

Un informe de la CNMV revela las malas prácticas de gran parte de las entidades españolas para colocar estos títulos. La mayoría fijaba el precio de estos productos sin tener en cuenta la cotización que habrían alcanzado en el mercado

16.10.2013 | 20:087Información Los clientes de la antigua Caja Mediterráneo (CAM) y de la valenciana Bancaja llegaron a pagar por sus participaciones preferentes más del triple del valor real que estos títulos hubieran alcanzado en el mercado en condiciones normales. Así lo pone de manifiesto un informe elaborado por la CNMV en septiembre de 2011 y que acaba de hacer público la denominada Plataforma CAM -la asociación que reúne a unos 750 afectados por la debacle de la entidad alicantina- con la intención de que el documento se incluya en la causa que instruye la Audiencia Nacional contra la excúpula de la caja.
En concreto, el supervisor señala que ambas entidades vendieron preferentes por el 100% de su valor nominal cuando en condiciones de libre mercado su precio apenas hubiera alcanzado el 30% del mismo.
En este caso, la investigación de la CNMV no trata de las numerosas irregularidades cometidas por las entidades durante la emisión de estos títulos y que ya han sido denunciadas en múltiples ocasiones -como la colocación de las preferentes a personas que carecían de los conocimientos necesarios para entender la complejidad de este producto-, sino que se refiere a las operaciones realizadas con posterioridad. Es decir, a las que se producían cuando algún cliente deseaba recuperar el dinero invertido, lo que obligaba a la caja a buscar un nuevo comprador para esos títulos.
En teoría, estas transacciones debían realizarse a un precio de mercado, que debía fijarse en función de la oferta y la demanda, pero la mayoría de las entidades lo que hacía era buscar a otro cliente al que le endosaban las preferentes por el 100% de su valor nominal. De esta forma se evitaban dar explicaciones al vendedor, que en muchos casos pensaba que había contratado un depósito a plazo fijo y no unos valores que podían fluctuar, pero salía perdiendo el comprador, que pagaba por las preferentes un precio que no era en absoluto real.