ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno a malo, o merece la pena leerlo.

jueves, 8 de agosto de 2013

La existencia de Dios como un tema intocable

De qué hablamos del Dios de la Biblia y Escrituras relacionado con el negocio de la Igleia Católica o del Dios verdadero como ser perfecto y pateista como creador, sin tener encuenta la Ciencia y la Evolución. Estos son los problemas tabú, intocables:  


En la cultura occidental, el término «dios» normalmente se ha referido al concepto teísta de un ser supremo personal, diferente de cualquier otro ser. El teísmo clásico afirma que Dios posee toda posible perfección, incluyendo cualidades tales como la omnisciencia, la omnipotencia y la total benevolencia, y que es providente con su creación.
Sin embargo, esta definición no es la única posible definición de Dios. Otros enfoques filosóficos, lógicamente, toman una simple definición de Dios como «motor inmóvil» o «causa incausada»,2 o «el creador definitivo»3 o «un ser superior sobre el cual nada puede ser concebido»4 a partir de lo cual se pueden deducir sus propiedades clásicas.5 Por el contrario, el panteísmo no cree en un Dios personal. Por ejemplo, Spinoza y sus seguidores filosóficos (por ejemplo, Einstein) utilizan el término «Dios» en un sentido filosófico particular, para significar, aproximadamente, la sustancia o principios esenciales de la naturaleza.6
En la rama del hinduismo denominada advaita vedanta, la realidad se considera en última instancia un único ser, ajeno a las cualidades y al cambio, llamado nirguna Brahman (‘Bráhman sin cualidades’), que se supone más allá de la comprensión humana ordinaria; siendo el mundo que normalmente percibimos, compuesto de pluralidad de objetos, provocado por las consecuencias de nuestras acciones. La filosofía advaita introduce el concepto de saguna Brahman (‘Bráhman con cualidades’) o Ishvará como una manera de referirse a ese Brahman ante el pueblo.7 A este Ishvará sí se le atribuyen cualidades tales como la omnisciencia, la omnipotencia y la benevolencia.
Las religiones politeístas utilizan la palabra «dios» para múltiples seres con diversos grados de poder y habilidades, que en relatos como los de la mitología grecorromana (Homero, Hesíodo, Virgilio, Ovidio) aparecen antropomorfizados, con vicios y virtudes humanas (luchando, engañando, discutiendo, etc.).


  • El Argumento de las revelaciones inconsistentes se opone a la existencia de la deidad llamada "Dios", como se describe en los libros sagrados (tales como el Tanaj judío, la Biblia cristiana o el Corán islámico) mediante la identificación de contradicciones aparentes entre las distintas escrituras, dentro de una misma escritura, o entre la escritura y los hechos conocidos. Para ser eficaz, este argumento requiere confrontarse con la llamada infalibilidad o inerrancia bíblica. La Biblia no es demostración de la existencia de Dios, ya que implicaría un argumento circular: «Dios existe porque dice en este libro que existe», asegura el creyente. «Pero, ¿tal libro lo escribió Dios?», puede preguntar el ateo. A lo que contesta el creyente: «No, lo escribió el hombre, pero fue revelado por Dios», lo que supone un nuevo círculo vicioso argumental.
Sin embargo los musulmanes presentan el Corán como prueba empírica de la existencia de Dios, no tanto por lo que el Corán afirme (que sería un argumento circular) como por su divina belleza. En este sentido, cuando a Mahoma se le atribuía algún milagro, él respondía que su único milagro había sido el Corán.