ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno a malo, o merece la pena leerlo.

martes, 13 de agosto de 2013

Colapso en los centro de salud. Esto pasa por no protestar o no cortar las carreteras. La gente es buena y abusan.

El cierre por las tardes de los centros de salud provoca colas de más de una hora

Los pacientes critican la aglomeración para pedir cita, recoger recetas o entrar a la consulta del médico de familia

13.08.2013 | 08:31/Información
Esperas en el centro de salud de Babel durante la mañana de ayer.
Esperas en el centro de salud de Babel durante la mañana de ayer.

LaAsí, mientras la máquina expedía el número 11, el luminoso que marcaba el turno iba por el 35, lo que suponía tener que esperar a que pasaran por delante 76 personas. Algunos, desesperados, se marchaban al ver la espera que les quedaba por delante o decidían realizar alguna gestión para volver más tarde. «Llevo más de media hora esperando y todavía me queda», se lamentaba Juan Carlos Piqueras, quien aguardaba en el exterior del centro de salud junto a otros pacientes a que le tocara el turno. «Otras veces no ha habido tanta cola, pero ahora, como el centro cierra por la tarde, la gente se concentra por la mañana», señala este paciente, quien indica que «el teléfono no lo suelen coger y mucha gente viene para poder coger cita». Otro usuario, Dámaso Aguilar, se mostró indignado: «En verano, la gente también se pone enferma y en una ciudad como Alicante, en la que en verano hay más gente, el servicio debería reforzarse y no reducirse».

«He llegado sobre las 10.30 horas y llevo una hora esperando mi turno», aseguró Asunción Ros, quien calificó la situación de «barbaridad». Una hora llevaba de espera para entrar a la consulta del médico Alicia F.G., quien apuntó que «se nota que no abren por las tardes». «Si abrieran por la tarde, se desahogaría un poco», añadió otra paciente, Margarita Maciá.
En el centro de salud de Babel, la situación también era de colapso. A las doce de la mañana, si bien el luminoso de los turnos marcaba el 359, la máquina que expende los número ofrecía el 459, lo que significaba tener que esperar a que el marcador dejara pasar cien números más para poder acceder al mostrador de admisión y coger cita. «Aquí tengo para una hora», comentaba Lina Cola con otra paciente al comprobar el retraso que había. «Es una vergüenza», añadió esta mujer, quien aseguró que «no he visto tanta gente ni en invierno». «Llevo casi media hora y todavía me quedan 55 números por delante», aseguró Alicia Grande, quien indicó que a la hora de coger cita «internet no siempre funciona y el teléfono no lo cogen».