ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

miércoles, 7 de febrero de 2018

M I R A – N O S . Teatro ….” entrevista al pasado “ . Por Fernando Ortisso






M I R A – N O S . Teatro ….” entrevista al pasado “ .

    “ Sólo somos  eso …., pasado ”. Esta es la reflexión y  eje nuclear que nos deja Roberto Mira en su reciente estreno del 3 de Febrero en el Auditorio de la Casa de Cultura de Muchamiel. A pesar del frio, del aguanieve , de la competencia del fútbol en abierto y de los carnavales….platea prácticamente llena….¡ Y dicen que el teatro está en crisis desde Esquilo !. Porque el autor y su obra, convencen .Y su tarjeta de más de una treintena de producciones dramáticas, compacta , homogénea , sin fisuras ,  ya no puede defraudar ni  escamotear expectativas de nadie. Y menos de sus fieles seguidores . Estos ,reales , sufridores de a pié , no virtuales del socorrido “ Me gusta “ de la Redes. Sino esos que nos emocionamos , reímos o aplaudimos con la vehemencia del calor humano presencial.

   La Entrevista al Pasado, por su título  y su argumento medianamente desvelado en su Sinopsis , me han llevado inconscientemente a posicionarme y esperarme aquél memorable o semejante escenario ,basado en una ópera de Wagner  , El Ocaso de los Dioses , llevado al cine de la mano magistral de  Billy Wilder y narcotizarme en ese  mundo de artistas o estrellas ,un dia  eclipsado, finiquitado , pero utópicamente mantenido por una inconmensurable Gloria Swanson , cuyo declive como persona y como starlet  , rayaban la demencia. Sí, el autor podría haberse ubicado , sin riesgos , legítimamente, en ese mismo entorno . Pero hubiera sido lo fácil. Y conocemos de la proclividad de Roberto a coquetear con la originalidad , con los desiguales desafíos y con los retos procelosos. También hubiera podido recrearse con garantías, en una narración meramente descriptiva de  recuerdos , evocadora de contrastes , de nostalgias mal digeridas , de una sucesión de imágenes y situaciones de tiempos pretéritos, bajo el membrete de  que ...”  todo tiempo pasado fué mejor ….” ; o el de que “ ...un viejo es el que oye constantemente la voz del joven que todavía lleva dentro ...increpándole : ¿ Pero qué ha pasado ? “ . También podría haberse deslizado por una disección freudiana o psicoanalítica , o aquetípica a lo Gustav Jung , aprovechando la rica y variada tipología de los personajes , culminada por la del propio protagonista , la del afamado y triunfador cantante de opera que fué.. Podría , en fin , haber abordado una exégesis  crítico conceptual acerca de los tópicos que suelen revelarse recurrentes , pero no menos lacerantes , en esa mal llamada Tercera Edad : la finitud , la decadencia , la ruina somática, la decrepitud , la exclusión social , el desprecio , el abandono , el determinismo fatal , la esclerosis intelectual , la anemia afectiva , la frustración existencial , la depresión y la tristeza , la angustia vital , la fragilidad de la amistad , el amor y el desamor ,la ilusión , la fe y las creencias , las ideologías , ...el monstruo de la soledad . Preocupaciones permanentes del autor ,ya explícitamente reflexionadas  en obras precedentes , pero que aquí aparecen  someramente tratadas, implícitamente , en forma subliminal.

  Pero , no . En esta ocasión, y ahí  denotamos un gran salto de madurez en su discurso dramático, el autor nos coloca en un escenario genuinamente intimista y sentimental , y nos invita a abandonarnos en los brazos del corazón ..” que tiene sus razones , que La Razón , no comprende...”.Y a través del hábil  artefacto de su  diálogo , al que es muy afín , con su avieso e inquisidor entrevistador , el protagonista, Don Enrico , va poco a poco abriendo los recovecos de su “ sancta sanctorum “ psicológico ,y nos deja sondear  en ese arcánico , repleto y  hermético baúl de los recuerdos acumulados en el tiempo ,  que han ido conformando su escabroso pasado….; es decir ...lo que él  realmente es. Y nos autoriza a remover la ciénaga de sus fantasmas, esos que creíamos haber enterrado para siempre , esos cadáveres olvidados que dábamos por muertos , y que ahora  resucitan y emergen de nuevo , para acusarnos ,  para denunciar nuestras miserias y nuestras iniquidades ...para sacudir nuestra conciencia . Y al abrir así las puertas de las emociones , de los sentimientos ocultos , la obra se desnuda ; nos conmina a asumir traslúcidamente  nuestra auténtica personalidad ….y , nos conmueve . Conmoción que alcanza momentos álgidos de un estético patetismo lírico , como el de la oportunísima y nostálgica audición de  La lácrima furtiva “ conocida área de la ópera L’ Elisir d’ amore  de Donizetti ,  en mítica  interpretación de Caruso , ídolo homónimo de Don Enrico.

  La madurez creativa de Roberto Mira a la que me referia ,se manifiesta en otros dos ámbitos, trascendentales a toda creación teatral : la arquitectura de la trama y el tono dramático, que la maestría del autor  simbiotiza con exquisita armonia . Así , transita desde una presentación secuencial formal al estilo de un relato de E. Allan Poe , de Edgar Neville , o de nuestros  M.Mihura o Alonso Millán ,  elevando  gradualmente la tensión dramática  a base de  originalísimos  niveles de suspense e intriga- no exentos de cierto vis cómico – al más puro eco de Agatha Chistie o Conan Doyle  , y que mantienen enganchado al espectador hasta el inesperado , sorprendente desenlace y paroxismo  final . Un epílogo que , por otra parte , otorga  credibilidad y  coherencia a toda la obra , disipando las aparentes disfunciones y lagunas que pendian de las actitudes y comportamientos iniciales de los personajes . Una caída  de telón , que hubiera rubricado con orgullo ,  el mismísimo Raymond Chandler .

   Personajes , los adecuados , los justos para aportar un contrapunto de versatilidad a la historia , sin  declinar su pertenencia al hemisferio  uniformemente  tragicómico y nihilista de la obra ; interpretados sobriamente por un elenco en estado de gracia, esta noche , de encomiable lucidez profesional .La contundente y soberbia interpretación de Roberto , actor ,realzada por su innato sentido de la elegancia  no eclipsa , sino que propicia  el lucimiento a su brillante reparto.

  Una selectiva y cuidada puesta en escena , luminotecnia , mobiliario , vestuario , confieren la ambientación perfecta a esta pieza consistente ,intencionada , depurada , personalista  y  congruente, que entiendo reinicia una  etapa de plena  madurez creativa en la ya prolífica  producción de Roberto Mira ,y que recomiendo encarecidamente nadie se pierda en su próximo reestreno , el 10 de Febrero en el Auditorio de la Casa de Cultura de San Juan.

  Fernando Ortisso
   Ensayista 


Fotos de la entrevista:





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