ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL.

viernes, 14 de julio de 2017

Desprotección de la Cruz en Calvo Sotelo. Alicante, por C. Pascual

Opinión

Los principios de Guanyar

14.07.2017 | 09:39 /Información
Los principios de Guanyar
"Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros". Ésta es una de esas frases célebres que se le atribuyen a Groucho Marx. Realmente, no sé si tiene su cuño o sólo recae sobre ella la leyenda, pero viene ni que pintada para hablar de Guanyar y su volantazo en la protección (o no) de los dos monumentos construidos por la dictadura franquista en Alicante al término de la Guerra Civil. Los mismos elementos, casi octogenarios, que hace apenas un mes y medio debían incluirse en el Catálogo de Protecciones, hoy, de la noche a la mañana, merecen ser desprotegidos e incluso trasladados fuera de la mirada habitual de los alicantinos.
Hará poco más de una semana nos pusimos en contacto con el vicealcalde y concejal de Urbanismo, Miguel Ángel Pavon (Guanyar), para preguntarle sobre la inclusión en el Catálogo de Protecciones de la Cruz de los Caídos, situada frente a la plaza de Calvo Sotelo, y el Monumento de los Caídos de la Vega Baja, ubicado en el entorno de Aguamarga. Lo hicimos porque tuvimos conocimiento de que un vecino de Alicante iba a presentar un escrito, en tono de queja, ante Urbanismo por la decisión surgida de la concejalía y avalada a posteriori por el tripartito en su conjunto, un gobierno de izquierdas autoproclamado "del cambio", de proteger dos monumentos de origen franquista.
Entonces Pavón, como recogió este diario en la noticia publicada el pasado lunes, explicó que los dos elementos están incluidos en la última versión del Catálogo -la misma que se llevó al pleno del pasado mes de mayo y que fue bloqueada desde la oposición- por una decisión de los técnicos municipales, que consideran necesario protegerlos por sus "valores plásticos, espaciales y arquitectónicos". Pero Pavón no se quedó ahí, sino que insistió en tono convencido en que ambos monumentos están a día de hoy "desprovistos de toda connotación franquista". El vicealcalde se debía referir a decisiones de anteriores corporaciones, como la que tomó el entonces alcalde socialista José Luis Lassaletta en marzo de 1987, modificando la leyenda que aparecía a los pies de la Cruz de los Caídos de Calvo Sotelo. Así, la lápida original "a los caídos por Dios y por España" pasó a exhibir el mensaje que todavía se puede leer: "A todos los hombres y mujeres que murieron en defensa de sus ideales". Un intento evidente de borrar toda connotación franquista de un monumento construido por el régimen dictatorial en sus albores, en el mismo 1939.
Pavón, en su justificación sobre la inclusión de los dos monumentos en el Catálogo a manos de los técnicos, sí admitió que a título personal "no acababa de ver la protección de la Cruz de los Caídos por tener mucha visibilidad urbana". Y ahí se quedó, sin ninguna alusión en momento alguno a la Ley de Memoria Histórica, a la que sin embargo sí se acogieron desde la Comisión Cívica, que dejó en el aire la posible vulneración de la ley aprobada hace una década por el Gobierno de Rodríguez Zapatero al incluir elementos franquistas dentro del patrimonio protegido de Alicante.
Ayer miércoles, justo después del homenaje a Miguel Ángel Blanco en el Ayuntamiento, a cuatro días de la publicación de la noticia y un mes y medio después de apelar con énfasis a la responsabilidad de la oposición para aprobar el Catálogo de Protecciones, incluidos los dos monumentos de origen franquista, Pavón cambió el discurso sin previo aviso, abanderando ahora la desprotección de los dos monumentos construidos por el régimen franquista y asegurando que "desde el punto de vista jurídico hay serias dudas de que la protección pueda contravenir la ley". El edil de Urbanismo no explicó el porqué de la nueva hoja de ruta, qué había cambiado respecto a aquel ultimo jueves del mes de mayo en el que defendió la aprobación del Catálogo y, por extensión, de las cruces de los caídos en sus dos versiones. Sólo apuntó que "la desprotección tiene un valor simbólico" y que no debe ser "un gobierno de izquierdas el que proteja estos elementos". Huelga decir que un gobierno de izquierdas, el tripartito para más señas, votó a favor de la protección de los dos monumentos franquistas la tarde de aquel no tan lejano 25 de mayo, hace apenas un mes y medio. El 25 de mayo, ¡qué caprichoso es el destino! No logró su objetivo, el Catálogo en su conjunto fue tumbado por la oposición.
Sus socios, por lo visto ayer, no están muy por la labor de colaborar con esta nueva misión de índole estrictamente política de Guanyar. Tanto PSOE como Compromís aseguraron que sólo apoyarían a Pavón en la desprotección de los dos monumentos si su inclusión en el Catálogo vulnerase la Ley de Memoria Histórica. A ambas formaciones, Pavón les tanteó el pasado martes, en las ya habituales reuniones de los portavoces del tripartito. No se decidió nada, según PSOE y Compromís, Pavón sólo puso el asunto sobre la mesa y sus dos socios de gobierno le pidieron motivos concretos para el cambio de criterio.
El vicealcalde, que ayer también abrió la puerta a trasladar la Cruz de los Caídos al cementerio en el año 2019, coincidiendo con el ochenta aniversario del final de la Guerra Civil, debe convencer ahora a Bellido y sobre todo a Echávarri de sus nuevos principios sobre la protección de elementos de origen franquista. No parece misión sencilla. Mientras tanto, el Catálogo sigue a la espera de volver a ser sometido a la votación del pleno. Por lo visto hasta la fecha y si el tripartito no divide el voto, la ultima palabra la tendrá la tránsfuga Nerea Belmonte (ex de Guanyar), que ha sido la única edil de la oposición que ha anunciado en público su posible cambio de voto si unos informes le liberan se toda responsabilidad patrimonial ante posibles peticiones de indemnizaciones millonarias por parte de promotores por la protección de suelo. La primera y por ahora única vez que el documento de Urbanismo ha ido a pleno, la izquierda ha votado a favor de su aprobación (incluida la protección de las cruces franquistas) y la derecha, junto a la ex de Guanyar, votó en contra. Qué cosas. Qué pleno. Qué principios. Qué todo.