ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL.

viernes, 14 de julio de 2017

Ante el centenario del pintor Agrasot

Tribuna

14.07.2017 | 03:17 Información. Tribuna
 
Falta en estas fechas un año y medio justo para que se cumpla el centenario de la muerte de Joaquín Agrasot Juan, uno de los más importantes pintores que ha dado nuestra tierra, a caballo entre los siglos XIX y XX, figura cumbre del costumbrismo valenciano donde le tocó compartir protagonismo con otros grandes como Joaquín Sorolla o Ignacio Pinazo, si bien estos se decantaron por un impresionismo más que por el realismo de aquél, compartiendo los tres el luminismo y la pintura de temática historicista.

En Agrasot se da además una vertebración clara entre sus tres ciudades clave: Orihuela en la que nació, Alicante, lugar donde se casó y tuvo a su único hijo, y València, capital en la que fijó su residencia durante gran parte de su vida hasta morir en ella el 8 de enero de 1919.

Vino al mundo el 23 de diciembre de 1836 en la orcelitana calle del Vallet, rotulada actualmente como de Ballesteros Villanueva, siendo su padre, de igual nombre, un confitero oriundo de Xàtiva y su madre Rita Juan, natural de Orihuela, siendo bautizado el día de Navidad en la iglesia catedral de El Salvador.

Desde muy joven sintió afición por la pintura, negándose a seguir con la tradición familiar, logrando en 1856 marchar pensionado por la Diputación Provincial de Alicante a la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de València donde tuvo por maestros, entre otros, a Francisco Martínez Yago, padre de Martínez Cubells y al alcoyano Plácido Francés.

En 1860, un año antes de terminar sus estudios, ya cuelga seis obras en la Exposición Agrícola, Industrial y Artística que se celebra en Alicante organizada por la Sociedad Económica de Amigos del País, una de las cuales, El sacrificio de Isaac, fue a parar al Museo Diocesano de Arte Sacro.

De nuevo pensionado por la Diputación Provincial se traslada a Roma donde conoce a Mariano Fortuny, compartiendo ambos el mismo hospedaje y entablando una sólida amistad que también derivó en una influencia pictórica del catalán sobre su obra.

Viaja por Nápoles y Sicilia, se va consolidando como pintor y presenta cuadros a la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid, consiguiendo una tercera medalla en 1864 y una segunda en 1867.

Precisamente en este último año regresa a España, estableciéndose en Orihuela por poco tiempo y participando en la 1ª Exposición Regional Agrícola, Industrial y Artística de València que agrupaba a las tres provincias del antiguo Reino más Murcia. Curiosamente se fotografía con el pintor Francisco Domingo en el famoso estudio que Antonio García Peris, futuro suegro de Sorolla, tenía en la plaza de San Francisco, actual del Ayuntamiento.

Entre 1868 y 1869 residirá de nuevo en la capital italiana becado por la Diputación alicantina. De vuelta a su tierra, se casa en Alicante el año 1873 en la colegiata de San Nicolás con la ilicitana María Leandra Zaragozá Cubero, conocida por Emma, hija de un comerciante de Elche establecido en la capital. Vuelve a Italia pero retorna en 1875 a Alicante para que nazca su hijo Ricardo, lo que hizo el 19 de junio.

Muy pronto decide marchar a València donde residirá en la calle Pintor López, nº 3, desde1876 hasta su muerte más de cuatro décadas después que coincidiría con la estancia de su amigo Sorolla en Alicante para pintar Elche. El Palmeral en Babel.

En la capital del Turia desarrolló el resto de su brillante carrera artística, fundó y presidió el Círculo de Bellas Artes y se convirtió en figura cimera de la pintura valenciana. No perdió sus vínculos con Orihuela por cuanto sabemos que en 1905 el pintor de esta población Manuel Pérez Miralles marchó a València para trabajar con él por espacio de unos tres años.

Cuando en la fecha de la festividad de los Reyes Magos de 1919 contrae una pulmonía que lo llevará a la tumba dos días después, se encontraba pintando un cuadro de temática rural a cuyo pie hizo constar tal circunstancia en un breve texto, su hijo, que también fue pintor amén de alumno de la facultad de Ciencias de Madrid entre 1892 y 1894, suspendido de empleo y sueldo por el franquismo como profesor de Escuela de Artes y Oficios el 8 de noviembre de 1938 y que terminó su vida como profesor de Bellas Artes en Málaga, donde falleció el 26 de febrero de 1966 y cuyos descendientes conservan varios cuadros de Agrasot, según sabemos por el estudioso de su obra e historiador del Arte Lorenzo Hernández Guardiola.

La Fundación Antonio Pedrera de Orihuela posee 91 obras de su paisano. Ella junto con los ayuntamientos de esa ciudad y de Alicante así como con la Diputación deben ir gestando una magna exposición así como diversos actos que nos sirvan para recuperar la memoria de este gran artista.