ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno a malo, o merece la pena leerlo.

viernes, 9 de junio de 2017

Trabajos penitenciarios en prisión.

El salario mínimo no entra en la cárcel

El 23,9% de los reclusos tiene un empleo remunerado en prisión, pero la mitad de ellos gana menos de 200 euros





 
El salario mínimo no entra en la cárcel
“En las condenas largas la rutina es como la de un ratoncito dando vueltas en una rueda. Imagínalo y cambia la rueda por el patio”, cuenta Francisco Javier Hervás, que hoy tiene 57 años y un restaurante recién abierto en Córdoba. Cuando entró por primera vez en prisión, por falsificación y estafa, tenía 32 años y cuando salió, 50. En ese tiempo hizo 18 cursos de formación y trabajó en el economato, la panadería, la imprenta y en los servicios de mantenimiento y limpieza. “Trabajar en la cárcel te sirve para valorarte, sentirte útil, alivia la rutina, crea hábitos de esfuerzo y disciplina. Y cuando tu familia va a verte puedes hablar de algo más interesante”. ¿Y el sueldo? “Esa recompensa es la de menos”, afirma Hervás. Según recuerda, lo máximo que cobró en prisión fueron 210 euros al mes por jornadas de ocho o diez horas en mantenimiento y por unas siete horas diarias en el economato central.
 El artículo 25 de la Constitución consagra el derecho de los reclusos a tener un empleo y cobrar por él, pero los colectivos que atienden a los presos, algunos partidos y sindicatos han denunciado la precarización del trabajo penitenciario. Varias respuestas oficiales del Gobierno a preguntas registradas por el grupo de Unidos Podemos en el Senado y datos facilitados en cumplimiento de la ley de Transparencia sirven para conocer algunos de los detalles y cifras del empleo en las cárceles.
El salario mínimo no entra en la cárcel
En los 82 centros penitenciarios dependientes de la Administración General del Estado (las de todas las comunidades excepto Cataluña) había en diciembre del año pasado 51.029 reclusos. De ellos, 12.238 (el 23,9%) tienen un puesto de trabajo remunerado, pero solo 1.439 cobran más de 400 euros al mes. Más de la mitad percibe menos de 200 y los sueldos más altos se quedan lejos del salario mínimo interprofesional (707,7 euros), una cifra que, según el real decreto que regula el trabajo penitenciario, “se tomará como referencia” para fijar las retribuciones de los internos.