ARTICULOS DE OPINION


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viernes, 6 de enero de 2017

Nuevos fichajes para al Diputación de Alicante. Pablo Sandoval y Juan Bautista Roselló.

César Sánchez se rearma

El presidente de la Diputación ficha como asesor al exedil del PP en Alicante Pablo Sandoval y recupera en su equipo a referentes de las nuevas generaciones alicantinas para sus cargos de máxima confianza

28.12.2016 | 00:16
Pablo Sandoval, César Sánchez y Juan Bautista Roselló
 
 
El rearme que el presidente de la Diputación de Alicante está llevando a cabo en la institución que dirige tiene un nuevo nombre propio. César Sánchez ha fichado como miembro de su equipo más cercano al exedil del PP en el Ayuntamiento alicantino, Pablo Sandoval, quien comenzará su trabajo como coordinador en el área de Presidencia el próximo 2 de enero, justo después de las fiestas navideñas.
Sandoval, exconcejal de Juventud y Modernización bajo el mandato de Sonia Castedo, tendrá entre sus principales misiones la coordinación de los distintos programas políticos del gobierno de César Sánchez. Edil en Alicante en la legislatura de 2011-2015, fue unos de los damnificados en las listas del PP en las últimas elecciones municipales. Antes de ser concejal bajo los mandatos de Castedo y su sucesor, Miguel Valor, Sandoval trabajó como asesor de Alcaldía de 2007 a 2011.
El nuevo brazo derecho del presidente ha sido uno de los referentes de las Nuevas Generaciones del PP en Alicante. Su puesto cubrirá la plaza que tras un breve periodo de tiempo ha ocupado María Barrios, otro de los rescates de Nuevas Generaciones que César Sánchez unió a su equipo el pasado verano. Tras nombrar Sánchez a Barrios directora de comunicación y relaciones institucionales, Sandoval ocupará ahora ese puesto de coordinador de programas de Presidencia con un tono mucho más político.
Es visible como Sánchez ha recuperado en su gobierno a nombres ligados a las Nuevas Generaciones del PP, donde también destacan los nombres de los diputados Eduardo Dolón o Adrián Ballester.
Fuentes cercanas al presidente de la Diputación aseguran que la relación entre Pablo Sandoval y César Sánchez es excelente y que el exedil del PP en el Ayuntamiento de Alicante es de máxima confianza del presidente.
El fichaje no es ajeno al rearme que, poco a poco, está ejecutando el dirigente del PP en su entorno más cercano. En los últimos meses ha fichado a dos nuevas asesoras en su área –Maria Barrios y su exdirectora de campaña, Paula Meseguer– y para finalizar el año ha creado una sexta vicepresidencia, que ha entregado al diputado de Medio Ambiente, Javier Sendra. Ha reorganizado algunos nombres en los organismos autónomos dependientes de la Diputación, entre ellos el de Mercedes Alonso como miembro patrono del Museo Arqueológico Provincial (MARQ), a la que sacó de la junta de gobierno de la institución donde, por cierto, ya no quedan mujeres. César Sánchez también cuenta ahora con otro aliado a «full time» en la Diputación de Alicante. Se trata del exalcalde de Benissa, Juan Bautista Roselló, uno de los principales asesores del presidente y que dimitió la semana pasada tras 17 años dirigiendo esta localidad. Roselló, que tendrá en breve un nuevo despacho en la sala que ahora ocupa el diputado tránsfuga, Fernando Sepulcre, anunció que tras su renuncia como primer edil se centrará en «la atención al municipalismo» desde la institución provincial.
Los refuerzos en los cargos de confianza del máximo dirigente del Palacio Provincial y las sutiles remodelaciones en el equipo del PP cobran peso cuando llegan de la mano de un presidente poco proclive a los cambios que puedan dar que hablar y más apegado a la prudencia política que a la disrupción. Sánchez lleva año y medio trabajando su imagen de dirigente provincial, pero ya ha pasado un tiempo más que prudencial para centrarse en ese márketing de máxima figura política de la provincia. Sabe que le toca empezar a gobernar con liderazgo –el que le otorga, ni más ni menos, que la legitimidad del cargo institucional que ocupa– y abanderar políticas de la Diputación claras y concisas.
Todo ello en medio de la guerra interna entre sus vicepresidentes y de la bicefalia que protagoniza junto al presidente provincial del PP, José Císcar. Y con los congresos a la vuelta de la esquina.