ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Han dimitido 17 miembros de la ejecutiva del PSOE. Y dimitán también los del comité federal.

   A Pedro Sánchez no lo echan ni con agua caliente. Eso de tener coche oficial, buen sueldo y cierta prevendas dentro del partido es muy tentador. Es un irresponble en el Parlamento.
   El líder del PSOE, Pedro Sánchez, se considera con plenas capacidades para seguir al frente del partido pese a que 17 miembros de su ejecutiva —la mitad más uno de los integrantes del órgano directivo de la formación— presentaron este miércoles su renuncia. Este hecho debe desencadenar la dimisión de toda la ejecutiva para que el comité federal conduzca al partido a un congreso extraordinario que dirima el liderazgo. Sánchez opina que, pese a las dimisiones, sigue siendo secretario general y pretende convocar este jueves a los miembros de la ejecutiva que le apoyan y reunir el sábado al comité federal para dar paso a un congreso extraordinario. Los críticos consideran que Sánchez falsea los estatutos para aferrarse al cargo. No hay solución ni transacción posibles. (El País. 29-09-2016).

Al final, si los organos del PSOE insisten en echarlo, lo ehacarán, para bien de la gobernabilidad de España que hoy por hoy tiene 170 diputados: PP y Ciudanos..

De acuerdo que no queremos a Mariano Rajoy, pero es que no hay otra alternativa. No se puede gobernar con 85 diputados y una marea de diputados de izquierda "referendistas" y separatistas.

No se trata de echar a Rajoy o "indultar a Rajoy", se trata de la gobernabilidad de España, sí o sí. Y del futuro de millones de españoles.  En unas tercera elecciones, la gente se va a inclianr por el voto útil de que gane quien más posibilidades tiene, y hoy por hoy que es Rajoy. El PSOE se va a alejar mucho más de los 85 diputados y se va a quedar en unos 50 diputados, que es más o menos su suelo.

Hace años, después del zapatazo de Zapateo, diagnostiqué que el PSOE iba a estar en la oposicion 12 años. Por lo que veo va a pasar 20 años de seguir así con inútil inmovilidad. Los electores estamos siendo ninguneados (fraude a las urnas), no se nos puede llevar a una tarceras elecciones. Tampoco se puede formar un gobierno altenativo con la amenaza del referéndum de Cataluaña, con un intolerante e irresponble Carles Puigdemont, con una Constitución que ignora y se la pasa por el f...c... La base profesional de Puigdemont es la de ser un periodistas exaltado separatista. No es peso pesado de la economías, de qué es Europa, o de conocimientos internacionales, es un señor, alcalde Gerona, que ante la dimisión de Artur Mas por la presión de la CUP, lo puso ahí "Junt Pel Sí" una colación de CIU y de ERC.

 Por ello el peligro de un gonierno alternativo ademáa de que es imposible, no es recomendable de ninguna de las maneras, y el REY no puede proponer a Pedro Sánchez es estas circunstancias. Porque además un presidente de gobierno ha de jurar o prometer la Constitución, para cumplirla y hacerla cumplir, y enta estos acondicionamientos, no la podría cumplir.
¿Y aunque los números le salieran a Pedro Sánchez 180 diputados, los millones de votantes constitucionaliustas nos lo vamos a comer diariamente en lo único que tenemos: los medios sociales y manifestaciones hasta que diminta.

Ramón Palmeral

Con que los parlamentarios andaluces se abstentan ya sale la legislatura.


Un cálculo aproximado y teniendo solo en cuenta la procedencia por comunidades de los diputados muestra una división casi en dos mitades. Por ejemplo, los diputados de Andalucía con 20 del total de 85, a los que habría que sumar los siete de Castilla-La Mancha, los cuatro de Extremadura o los seis de la Comunidad Valenciana, entre otros. Más algunas excepciones como Eduardo Madina diputado por Madrid o Soraya Rodríguez por Castilla y León y ambos adscritos claramente al sector de los críticos. O ejemplos contrarios como José Luis Ábalos, de Valencia, pero fiel a Pedro Sánchez o los divididos diputados de Galicia.

Uno  de los grandes pilares del PP es que es un partido contitucionalista, cuyo prncipal argumento y poder popular es la unidad de España. Esto les sostiene. Y para mí el tema de la corrupción del PP, está en segundo lugar, puesto que jamás autorizará un referéndum en Cataluña ni en el País Vasco.


Editorial de El País, 30 de octubre 2016

La negativa de Pedro Sánchez a aceptar el hecho de que las dimisiones en cadena de 17 miembros de su ejecutiva, sumadas a las tres vacantes anteriores, suponen —de acuerdo con los estatutos del partido— la disolución de la ejecutiva, ha abierto una grave crisis en el PSOE y enconado los ánimos y las tensiones más allá de lo aceptable.

La negativa, sumada a la pretensión de los integrantes que restan en este órgano de seguir como si nada y adelantar a noviembre la celebración de un congreso del partido, contrasta con la evidencia de que el PSOE necesita un verdadero congreso para resolver sus problemas organizativos y aclarar sus ideas. Mientras tanto, la prioridad deben ser los problemas de España antes que los del partido.
El PSOE precisa recomponer su unidad con el menor coste posible para el país y para sí mismo, y lo que desde luego no contribuye a ello es dividir a sus militantes en bandos, como desafortunadamente hizo Pedro Sánchez en los últimos días. Como señaló ayer Susana Díaz, la prioridad debe ser restaurar la unidad interna, recuperar la memoria y el legado de los Gobiernos de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero y reconstruir un proyecto político autónomo tanto frente a la derecha como a las injerencias de Podemos.
La crisis desencadenada en el Partido Socialista no es la de una fuerza política cualquiera. Lo que sucede en el segundo partido de España afecta a todo el país y a su futuro. Más pasos en falso y no solo habrán perdido el favor de muchos electores (6 millones de votos menos respecto a los que tuvo en 2008), sino que ninguna de las partes en disputa será capaz de recomponer un espacio político futuro. Si la celebración de unas terceras elecciones generales puede agravar la crisis de confianza entre la ciudadanía y el sistema de representación política, no hay duda de que el resultado de esa indeseable convocatoria sería dramático para un PSOE desgarrado.
Por eso, ya no es solo la presidencia del Gobierno lo que está en discusión. El PSOE está obligado por encima de todo a evitar unas terceras elecciones, que serían desastrosas para el país y para el partido. La estrategia de Sánchez, y su reduccionista tesis del con Rajoy o contra Rajoy nos conduce inexorablemente a esas terceras elecciones, con lo que, probablemente, el verdadero dilema de los socialistas es: menos PP ahora o más PP en diciembre.
No queda otra alternativa para la gobernabilidad de España que permitir el gobierno del partido más votado, que no es otro que el PP, y tratar de reconstruir desde la oposición un partido socialista capaz de recuperar la confianza de amplios sectores del electorado.
Si el espectáculo de la división de un partido es grave, hacer intervenir en el proceso político a abogados, guardias jurados y (quizá) jueces sería el remate de los enredos. Persistir en la línea de las peleas técnico-jurídicas sobre lo que prevén los estatutos del partido le lleva al abismo. Los militantes y votantes socialistas, pero también este país, necesitan un PSOE unido y capaz de ofrecer una alternativa al PP lo más pronto posible.