ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

jueves, 21 de enero de 2016

Imputada Consuelo Ciscar por su gestión al frente del IVAM (Valencia)


La directora del museo hasta 2014 y cuatro colaboradores son acusados de malversación, prevaricación y falsedad por sobrecostes y contrataciones

Guardar
Consuelo Ciscar, directora del IVAM, en 2014.
Consuelo Ciscar, directora del IVAM, en 2014.
Hasta un 1.500% más llegó a pagar el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) por el cuadro Della bestia triunphante del portugués Julio Quaresma. Abonó 32.400 euros cuando valía 2.000, según un tasador independiente. Es tan sólo una de las múltiples irregularidades cometidas durante la polémica gestión de Consuelo Ciscar, entre 2004 y 2014, como directora del museo, uno de los más importantes de arte contemporáneo de España. El sumario de la investigación abierta por un juzgado de Valencia, cuyo secreto se levantó ayer, es un rosario de indicios de delitos que puede provocar un terremoto en el mundo del arte en España.

De tal forma que la juez Nuria Soler ha imputado a Ciscar, la persona fuerte de la politica cultural valenciana durante el Gobierno de la Generalitat del PP, a cuatro subdirectores (Juan Carlos Lledó, Juan José Bría, Norberto Ibáñez y Raquel Gutiérrez), y al empresario de transporte Enrique Martínez Murillo, por presuntos delitos de malversación de caudales, prevaricación y falsedad documental.
En el auto, la magistrada explica que se habrían pagado “importes no justificados por obras de arte o por publicaciones que resultaba evidente que no respondían a este valor” y que esta práctica redundaba en “un claro lucro para terceros”. La juez concluye que estos hechos “habrían supuesto un evidente perjuicio a los fondos públicos con los que se gestiona este museo”. La instructora considera que de las diligencias practicadas hasta el momento “resulta indiciariamente la existencia de hechos delictivos cometidos en el seno de la administración del IVAM, tanto en la adquisición de obras de arte como en la contratación de publicaciones”.