ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL.

lunes, 16 de febrero de 2015

1965. Camilo José Cela en Alicante y Elx/Elche

Artículo

Presencia de D. Camilo José Cela en Florida-Portazgo

Juan Gimeno Peris
La historia fue que el día 23 de agosto de 1965, en Elche, y más concretamente en el "Hort del Chocolater" se ofrendó bajo las airosas palmeras ilicitanas una fuente-monumento, obra del escultor Adrián Carrillo, dedicado a D. Camilo José Cela.
Una bien nutrida representación de la esfera alicantina se había congregado para honrar al escritor. D. Román Bono Marín, con sentidas y elocuentes palabras, ofreció a D. Camilo aquella muestra de admiración; D. Camilo contestó a las palabras de la ofrenda con un breve discurso, muy emotivo. Dejó el micrófono y pisando el césped se metió en la pequeña alberca, tendiéndose en ella, desde donde miraba la altura de las palmeras y las caras de sombro de los asistentes. Tan complacido estaba el titular en la balsa que refresca su monumento que se olvidó de sus efectos personales.
Foto de D. Camilo José Cela junto a la hoguera
La escena de este bautizo fue tan comentada que el artista constructor de la Hoguera (Ramón Marco) lo plasmó en el monumento fogueril del año 1966. Fue el primero que plantó el Distrito Florida-Portazgo. El tema transcendió y, desde Palma de Mallorca, por medio de una revista de tirada nacional, sabíamos que D. Camilo quería evitar que lo quemaran en la hoguera. Anunció que vendría con un camión de bomberos con el tanque lleno de vino para luchar contra el fuego..
El día 22, por la mañana, vino a ver su monumento en cartón que reproducía al de piedra que tenía en Elche. Se integró en el ambiente festivo y se improvisó un desfile por las calles de la barriada. Con turbante moro y arcabuz formó parte del grupo festero que animaba la mañana. Lleno de jolgorio colectivo contempló la escena que le recordaba lo que había vivido en la ciudad ilicitana. Ese mismo día por la tarde se hizo acompañar de un motocarro cargado con un barril de vino y vasos de papel, con los que servía a todos los que se le acercaron. D. Camilo, con su proverbial carácter, departía con todos; sus bromas eran festejadas con simpatía. Era un acontecimiento insólito lo que se contemplaba, era alegría lo que se repartía.
 El monumento a Camilio José Cela, en Hort del Chocolater de Elche, lo hizo el escultor e imaginero alicantino Adrián Carrillo, en 1965. esto nos lo cuenta el inovidable escritor y periodista Tirso Marín Sessé, en su libro "40 Alicantinos", tengo un ejemplar dedicado de cuando presentó el libro en el Real Liceo Casino de Alicante.
Foto de D. Camilo José Cela desfilando con el bombo
El Bombo era el emblema del Distrito y símbolo de amistad, identificaba a los que simpatizaban con la labor que se realizaba en Florida-Portazgo. El Bombo se hizo tan famoso que la expresión ÑEÑA AL BOMBO se popularizó más allá del entorno del barrio, especialmente, en los ambientes festeros y deportivos.
La Hoguera se plantó en las inmediaciones de la iglesia, próxima a la puerta. La iglesia funcionaba, aunque no estaba terminada; en ese espacio no habían edificios. Nuestra barraca era el lateral de la iglesia que da a la calle Cisne, lo que hoy es la vivienda parroquial, un patio interior y la parte del colegio que termina en la plaza. Como allí no había nada, contando con la tolerancia del párroco, instalamos lo que habíamos preparado para los días de fiesta, es donde pasábamos las veladas con amenas tertulias. Algunos personajes de las letras alicantinas se dieron cita allí para conversar con D. Camilo.
Llegado el momento de La Cremà invitamos a D. Camilo para que prendiera fuego a LA FOGUERA. Previamente se indultó el Ninot que recordaba el baño de D. Camilo en Elche, al final cargó su Ninot en la vaca de su coche, y se lo llevó.
Durante los días que estuvo con nosotros festejando las Hogueras de San Juan, fue muy activo, su fuerte carácter y su amena conversación aportaron un aliciente muy celebrado en la barriada. Sus anécdotas y su entrañable humanidad, hace que le recordemos con afecto, al grito que él popularizó: "ÑEÑA AL BOMBO".
En el ejercicio fogueril de 1977 repitió la experiencia; posteriormente hubieron contactos en los que se interesaba por las cosas del barrio, en un clima lleno de cordialidad.

Gentileza de la Foguera Florida Portazgo (Alicante)