ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL.

lunes, 22 de diciembre de 2014

La Lotería Nacional empieza en 1812.

¿Es equiparable el premio de la Lotería actual con el de hace años?

 
Premios de la lotería de navidad A pesar de los muchos ceros y las monumentales sumas que el Sorteo de Navidad viene repartiendo en modo ?in crescendo? desde sus orígenes, una lectura más atenta revela que la inflación y otras variantes económicas despistan: de las 600.000 pesetas del Gordo de 1905, a los 400.000 del Sorteo actual?
La Lotería de Navidad lleva repartiendo premios desde 1812, año convulso marcado por la guerra contra las tropas napoleónicas y el entusiasmo revolucionario que suscitó la Constitución liberal de ?la Pepa?. Ha llovido mucho desde entonces y la Historia ha visto desfilar por sus páginas otras guerras, dos repúblicas, unas cuantas dictaduras y finalmente la democracia.
Pero no solo los tiempos cambian. También el precio de los tiempos. Y la moneda. El Gordo repartió ilusiones en reales, reales de vellón, escudos, pesetas y euros. En dos largos siglos la cuantía de los premios, el coste de la vida, el valor de la moneda, los salarios, etc., han variado tanto que resultar premiado en una década u otra supone una más que ligera diferencia: de comprarte una manzana (de edificios) a permitirte adquirir una sola vivienda. Por poner un ejemplo.
Entonces, ¿cuánto vale realmente el Gordo ahora y cuánto valía antes? Veamos algunos ejemplos de la evolución (o involución) del premio del sorteo:
El primer décimo en 1812 costaba 40 reales (10 pesetas; 0,06 euros). En 1870, el boleto costaba ya 0,30? y el premio alcanzaba las 150.000 pesetas, lo que convertido en euros actuales significaría unos 900?. En la época esta cantidad daba para hacerse con ingentes posesiones. Ya sabemos lo que se puede adquirir hoy en día con 900 escasos euros?
La Lotería de Navidad alcanzaría la cumbre de la generosidad entrado el siglo XX, en las décadas veinte y cuarenta. En 1920 comprar un décimo que costaba 0,60 euros podía significar