ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno a malo, o merece la pena leerlo.

jueves, 4 de diciembre de 2014

La ITV de la Comunidad Valenciana la cuarta más cara de España. Al huele mal

La Comunidad mantuvo durante años las tarifas más altas de toda España pese a que las concesionarias incumplieron sus obligaciones de inversión y de que el negocio real fue muy superior a lo previsto en la adjudicación

04.12.2014 | 09:16/Informacion
Un grupo de vehículos esperan para pasar la ITV
Durante años los conductores de la Comunidad Valenciana tuvieron que soportar las tarifas de la ITV más caras de toda España, a pesar de que la propia Generalitat consideraba que las concesionarias de este servicio estaban ganando más dinero «del que cabe esperar como razonable u ordinario en un negocio marcadamente regulado como éste». Así consta en un informe del Servicio de Ordenación y Seguridad Industrial del Consell que se realizó en el año 2011 como respuesta a la petición de las citadas concesionarias para «actualizar» sus precios y que ayer hizo público el diputado de Compromís Fran Ferri.

Por suerte, las empresas no tuvieron éxito y las tarifas se mantuvieron invariables. Eso sí, hubo que esperar otros tres años, hasta el pasado mes de marzo, para que el Ejecutivo Valenciano se decidiera a corregir esta situación y rebajara casi un 18% el coste de las revisiones periódicas de los automóviles. A pesar de ello, las tarifas de la autonomía aún son las cuartas más caras de España y la Comunidad Valenciana es la única que sigue cobrando por la segunda revisión cuando se suspende la primera.

En este sentido, el informe señalaba con rotundidad que todas las concesionarias habían visto «superadas de manera objetiva las expectativas de negocio previstas en el concurso inicial en el que participaron» en el año 1997 y va todavía más allá al asegurar que, en lugar de permitir una ampliación de la red, las adjudicatarias pretenden «repartirse ese exceso (de ingresos), a partes iguales», sin introducir ninguna mejora en el servicio.