ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Así nace un estafador: el pequeño Nicolás


   Los estafadores innatos no se hacen sino que nacen así, mintiendo, los he conocido convulsivos, son de los que mienten siempre, y hasta se  creen sus propias mentiras. Se debe a una infancia autoritaria, donde el niño aprende a mentir para sobrevivir y soslayar la vigilancia excesiva y autoritaria de los padres o de los tutores o en orfanatos. Y esto de ser mentiroso es una cuestión de autodefensa y de supervivencia.
   De estudiante empezó a falsificar su DNI en varias ocasiones. En una de ellas para que un amigo realizara con su nombre su prueba de Selectividad y en otra para cambiar su domicilio, sustituyendo la dirección de la casa de sus padres por la del chalet que utilizaba como base de operaciones.
La Policía ha abierto una investigación para ver si hubo un error o algún tipo de responsabilidad por parte de la comisaría donde realizó las renovaciones del DNI.
   El llamado "Pequeño Nicolás", son personas inestables, inmaduras, que necesitan del algo y el elogio constante de su personalidad, tienen complejo de no ser nadie y por ello busca relacionarse a toda consta con personas importante, este caso a políticos del PP, por residir en Madrid, que le cogía más próximo.

   Además puede ser que en este culebrón nos tenteremos de algunas sopresas.
   Ahora se ha negado a declarar por recomendación de su abogado, y es lo mejor que ha podido hacer, puesto que se hubiera puesto a mentir de nuevo, porque el mentir en Nicolás es ya una enfermedad, y la bola de nieve se hace cada vez más grande.
  No es el único de los casos que tenemos en esta sociedad. Los estafadores han existido y siguen llenando páginas de sucesos, está a la orden del día. Los matrimonios se mientes y acaban siempre en divorcios. Creo que ahora me miente más que nunca, los políticos también se ven en la obligación de ocultar verdades y mienten.  Cuando la lealtad y la fidelidad han pasado a ser valores de menor cuantía.
   ¿Quien no ha mentido alguna vez? Lo malo es cuando te crees tus propias mentiras y luego no sabes vivir en la realidad. Se miente y te lo creer.
   El Pequeño Nicolás de no recibir un tratamiento psicológico va a ser carne de juzgados y de cárceles de por vida, lo malo es que le han cogido demasiado joven, por las sospechas de un "supuesto joven espía del PP", vamos a tener Nicolasito para rato en la TV. es lo que toca. A todos nos ha tocado tener que mentir alguna vez, pero otra asunto es estafar a incautos por medio de la mentira.

Ramón Fernández Palmeral