ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL.

viernes, 29 de agosto de 2014

Mejor un disparo en el pie a que te vuelen la cabeza. Boicot al voska ruso

RUSIA DESBASTECIDA
Quien se ha pego un disparo en el pie es Putin y no Europa, porque ha desabastecido a los supermerados ruso de importanción. ¿Qué van a comer los nuevos ricos? Los podres pasarán el mismo hambre de siemrpe. Las sanciones contra Rusia son el mejor de los caminos para obligar a Rusia su cese de ostilidades en Ucrania y sus pretensiones imperialistas. El invierno se acerca y el frío impide los cultivos de frutas al aire libre.  Los precios de los alimentos subirán. Putin se ha equivocado. Europa perderá ingreso y relentizará su salida de la crisis, pero los rusos qué vana comer, si excepto el voska y las patadas, no producen nada. Lo que los empresarios europeos aprenderán que los rusos no son de fiar y en próximas negociaciones cobraran por adelantado.


 ...............................Nocticas de el País.......................
Peter Krekó, director del Political Capital Institute, centro de estudios políticos radicado en Budapest, considera que posiciones como las de Hungría no se explican sólo por el dinero: “Las declaraciones de Orban están dentro de su reciente línea de acercamiento a Vladímir Putin. Por supuesto que el veto comercial es un problema, pero el argumento económico no es el decisivo: es una cuestión política. Francia, Italia o Alemania sufren más pérdidas por las sanciones rusas que Hungría”. Analistas citados por el Wall Street Journal cuantifican en el 0,1 % la caída del PIB que puede suponer para Hungría el bloqueo.

Algunos de los países partidarios de la severidad con Rusia son precisamente los más afectados por la guerra comercial. Es el caso de Polonia, que como primera exportadora mundial de manzanas, vendía el 50% de sus frutos a Moscú, y que ahora anima a sus ciudadanos a cambiar el vodka y la cerveza por la sidra. Aun así, prefiere continuar con las sanciones. Es la línea que defiende Linas Linkevicius, el ministro de Exteriores de Lituania (otro de los grandes afectados económicos): “Mejor dispararse en los pies a dejar que te den un tiro en la cabeza”.

La UE siempre se ha mostrado dividida respecto a las sanciones. Mientras Francia, Polonia, Reino Unido o los países bálticos las apoyan desde el principio, Grecia, Austria o Bulgaria siempre han sido reluctantes. El bloqueo del Kremlin pesa sobre todos los alimentos perecederos de la UE, EE UU, Canadá, Australia y Noruega. La Comisión calcula que en 2013 vendió a Rusia 5.252 millones de euros de estos productos. Según Bruselas, España sería el sexto país más afectado (337 millones), por detrás de Lituania (927), Polonia (841), Alemania (595), Países Bajos (528) y Dinamarca (377).

En un contexto en el que incluso el crecimiento alemán se frena (el último trimestre su economía cayó el 0,2%), la crisis de las aduanas rusas preocupa mucho a los Veintiocho, sobre todo a las economías más frágiles. Excluyendo a la UE, Rusia es el mayor cliente de Grecia; por eso, en el país heleno el descontento con la medida tiene gran eco. Esta semana la propia Iglesia ortodoxa griega mandó una carta al patriarca de Moscú pidiéndole que intercediera con el Kremlin para frenar la guerra comercial.