ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL.

martes, 10 de junio de 2014

El debate de Monarquía o Republica en España


        El debate que se ha suscitado con la abdicación del Rey Juan Carlos y proclamación de su hijo el Príncipe Felipe, era lógico como suele pasar siempre en la Historia. Toda abdicación o sucesión ha tenido sus problemas desde la Guerra de Sucesión, las Guerras Carlistas o la huída de Alfonso XIII, con el advenimiento de la II República. Supongo que estas manifestaciones republicanas por parte de los partidos minoritarios, de ciudadanos descontentos, y de otros grupos de nostálgicos republicanos de tradición y ADN han visto su oportunidad de manifestarse y a la vez pedir en las Cortes Generales un referéndum para que se celebre un referéndum en tres meses.
       Se entiende a la republicanismo porque se considera más democrático elegir a un Presidente de República al que se le puede pedir responsabilidades políticas e incumplimiento de su programa electoral, para de esta forma afianzar aún más el poder del pueblo, sin olvidar que reside en las Corte Generales. Puesto que esto es lo que hemos inculcado a los ciudadanos: Democracia y participación ciudadana.
      Sin embargo, los que apuesta por el republicanismo no nos han dicho qué modelo quieren, si el de EE.UU, el Francés, el Alemán, la de Rusia o la de China…Porque algunas repúblicas han sido un desastres y han estado siempre en cambios y sin ahcer reformas. De acuerdo a nuestra Constitución, un Presidente de República tendría las mismas funciones que el Rey.
       Por otra parte, nuestra monarquía no es absolutistas de siglos pasados, sino que es una monarquía parlamentaria, cuyo rey que desempeña la Jefatura del estado, está refrendado por el Presidente del Gobierno y este a su vez controlado por las Cortes Generales, es decir, que no tiene poderes absolutistas y no tiene competencias legislativas, ejecutivas ni judiciales, sino que es nuestra representación internacional y que recibe a los diplomáticos. Es decir, que el prestigio y respeto a la Casa Real es tan elevado, o tiene tantos enteros, que en el exterior, y sobre todo en Iberoamérica, difícilmente superada  equiparable o superado por cualquier español de sangre no real que pretenda llevar la Jefatura del Estado, que es realidad es representativa. El modelo de monarquía parlamentaria no está yendo bien, por que cambiar hacia la aventura.
     Por ello, pensar ahora en un referéndum para contentar a unos cuantos peticionarios de  la república, es no pensar en los problemas actuales de los españoles como el paro, la sanidad, o los nacionalismo separatistas,  que no se resuelven con la aventura republicana. Sin embargo, veo bien estas manifestaciones republicanas pacíficas como un aviso o castigo a los que nos gobiernan para que enmiende sus errores.
        La mayoría vemos bien la abdicación del rey Juan Carlos I, para que de caso a una nueva generación, y me gusta Felipe VI.  Esta conclusiones son la consecuencia de que me considero constitucionalista, es decir que hemos de respetar la Constitución democráticas de 1978. Todos aquellos que no estén de acuerdo con ella impumplen su juramento de lealtada. No se enteran de que la Constitución de una Carta Magna democrrática. No se puede redactar una nueva cada para cada generación. Se puen modificar o enmendar algunos puntos, pues sí, pero no desde la calle sino en el Parlamento.
       Qué nos dice que la forma de república es mejor forma de gobierno que una monarquía parlamentaria, simplemente que el Jefe del Estado ha sido elegido y no hereditario. Pero no quiere decir que sea mejor o pueda solucionar nuestros problemas. Creo que si este sistema nos va bien, y se ajusta a una legalidad democrática en la Constitución no debemos aventurarnos en experimentos, porque tampoco lo neceistamos. Lo mejor es vivir en la realidad y aguantarnos nuestras ganas de urnas.
       Estas son mis conclusiones para que en el futuro, yo pueda decir “ya os lo dije”. Porque estos qye piden república son de piñon fino y no cesarán en sus pretensiones hasta que lo consigan, para ellos mandar. Se puede ser progresista que no imbéciles.

Ramón Fernández Palmeral
10 de junio 2014