ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL.

jueves, 26 de junio de 2014

Las corruptelas de Alperi llegaron hasta el ex fiscal jefe de la Audiencia



                   (Ortiz y Luis Díaz Alperi. Hoy, 26 de junio en El Mundo)

ALICANTE Conversaciones entre el ex alcalde y el constructor

Alperi a Ortiz: 'Me ha llamado el fiscal jefe para ver si podíamos hacer algo por su hijo'

  • José Antonio Romero fue un balón de oxígeno para el ex alcalde en sus causas judiciales

  • Las conversaciones revelan que la máxima autoridad del Ministerio Público le pidió un favor

  • Romero quiso dejar fuera a Alperi de 'Mercalicante', en contra del criterio de Anticorrupción

  • Tampoco admitió una denuncia presentada contra el ex regidor por revelación de secretos


Una de las conversaciones grabadas por la Policía entre Enrique Ortiz y Luis Díaz Alperi FOTO: E.CAPARRÓS


Las conversaciones del caso Rabasa no sólo han puesto sobre el tapete el presunto entramado que Sonia Castedo y el constructor Enrique Ortiz trazaron para implantar Ikea en Alicante y beneficiar así los intereses urbanísticos del empresario, sino también han destapado una red de favores donde Ortiz era el 'conseguidor'.
Todos acudían a él, sin excepción. Políticos, empresarios y hasta el ex fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Alicante, José Antonio Romero Escabias de Carvajal, fallecido el año pasado. Se da la circunstancia de que Romero fue el salvavidas de Luis Díaz Alperi en sus dos causas judiciales más comprometidas antes de Brugal. El jefe del Ministerio Público siempre le dejó fuera de ellas, incluso en contra del criterio del delegado de Anticorrupción en Alicante Felipe Briones.


Un diálogo incorporado al proceso entre Luis Díaz Alperi y Ortiz (constructor) revela el grado de sintonía entre Romero y el ex alcalde de Alicante, a quien acudió para que actuara de enlace con el constructor para conseguirle un trabajo a su hijo mayor. Así al menos queda transcrito en el informe de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía. Era el año 2009.