ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL.

miércoles, 9 de abril de 2014

Artur Mas hizo ayer el ridículo al no venir a la Congreso a defender su ideas soberanistas.

 El presidente de la Generalitat de Cataluña hizo ayer el ridículo por no ser capaz de venir al Congreso a defender sus ideas soberanistas. Exponer los pro y los contras. Tal ves le faltaron redaños, y le sobra soberbia, o quizás por saber de antemano el resultado no vino, con ellos CIU queda indefensa ante el único foro posible el Congreso de los Diputados y la Constitucuón. A Artus Mas solo le queda una camino la elecciones autonómicas  anticipadas, y es lo que va a hacer, porque de lo contrario cometería una ilegalidad, un delito y peude ser juzgado por ello entro del actual marco legal, mientras Cataluña sea parte de España. Su ausencia no está jusitifica. Ha dado un paso atrás hacia el abismo. Quiere ganar su batalla independendista en los despachos  y no en el Congreso.
En el hipotético caso de una independenecia, los mas perjudicados serían la empresa situadas en Catalña, pues tendrian que pagar Aranceles de exportación. La salida del euro sería desastre  economíco. Su potwte industria de automóviles (SEAT), alimentación y bebidas, o farmacéutica tendría una caída en la demanda de sus productos por los precios y el boicot. Los empresarios no quieren oír habla de independencia.
Con arrreglo a la Constitucion Artur Mas podría ser inhabilitado. Cataluña es una autonomía con grandes cuotas de autogobierno.



......................noticia en El País.........9-04-2014.......
La Constitución, invocada como una realidad política infranqueable por el 86% del Congreso de los Diputados, ha frenado este martes la proposición de ley del Parlamento de Cataluña para promover una consulta independentista en esa comunidad. El Congreso ha rechazado el plan catalán por 299 votos frente a 47 síes y una abstención.
Siete horas de debate para poner de manifiesto la ausencia de cualquier punto de coincidencia para buscar una salida al conflicto territorial. Las posiciones básicas discurren como líneas paralelas: entre la voluntad de los partidos nacionalistas e independentistas de seguir adelante por otras vías; la inconcreción de la oferta de diálogo de Mariano Rajoy y su negativa a abordar una reforma de la Constitución; y la propuesta federal de Alfredo Pérez Rubalcaba que no tiene el apoyo de los demás y niega la consulta. No hay sorpresa ni asomo de cambio en favor del consenso, aunque ha sido un debate correcto, sin descalificaciones y cargado de argumentos.

Rajoy dice estar dispuesto a dialogar sin concretar sobre qué contenido
Han sido los votos de PP, PSOE, UPyD, UPN y Foro Asturias (que suman 301 escaños en la Cámara), unidos en la defensa de una interpretación de la Constitución que impide el referéndum de autodeterminación, pero con discrepancias sobre la medicina a aplicar. Frente a los de CiU, PNV, ERC, ICV y el resto del Grupo Mixto, que defienden el llamado derecho a decidir y, más concretamente, la cesión a Cataluña de la competencia para convocar la consulta no vinculante de autodeterminación.

Rubalcaba pide una negociación para una reforma constitucional
“No es posible atender lo que nos solicita el Parlament de Cataluña porque no lo permite la Constitución”, ha respondido en un discurso contundente el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Esta tesis básica ha sido compartida también por el portavoz socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la líder de UPyD, Rosa Díez, aunque con diferencias entre los tres al llegar al momento de los caminos propuestos para encontrar una salida. Rajoy solo ha adimitido “diálogo dentro de los límites que nos exige la Constitución”, sin precisión alguna sobre el contenido. Y ha asegurado que “hay una puerta abierta de par en par para aquellos que no estén conformes con el actual estado de cosas: iniciar los trámites para una reforma de la Constitución. Quienquiera que desee modificar la Constitución, quienquiera que pretenda que España se disuelva, se fragmente, cambie de nombre… lo que sea… en vez de solicitar a esta Cámara lo que no está en manos de esta Cámara, ha de emprender el camino de la reforma constitucional. Se lo acaba de recordar también el Tribunal Constitucional”. Pero el PP tiene mayoría de veto para esa reforma. En el pasado lo ha hecho siempre que se ha planteado esa posibilidad, salvo en los dos mínimos retoques introducidos desde 1978 y siempre por exigencia europea. No hay por eso opciones para pensar en la apertura de un proceso de diálogo sobre la reforma de la Constitución, más allá de la retórica de sus palabras sobre puertas abiertas que no llevan a ningún sitio. De hecho, el presidente del Gobierno ha advertido, en un ataque de sinceridad para enfriar las expectativas de diálogo: “Ni con un café, ni con 500 con Artur Mas podría hacer algo que fuera en contra de la Constitución”.