ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

lunes, 6 de enero de 2014

Los Reye Magos llegan a Alicante

Los Reyes Magos llegaron a Alicante minutos antes de la hora prevista, sobre las 17.20 horas. Lo hicieron a bordo de una patrullera de la Guardia Civil, que atracó frente a la Concha de la Explanada. Allí esperaban cientos de niños, que tuvieron que sortear la confusión inicial para acercarse a los Magos, ya que en un principio la llegada iba a producirse en las Escalinatas de la Reina, pero el viento previsto obligó a trasladar unos metros el punto del amarre. Rodeados de los pequeños, sus majestades repartieron saludos y besos, además de hacerse decenas de fotos, antes de montarse a bordo de sendos vehículos de época, con dirección a la Plaza de Toros, aunque al destino tan sólo llegaron dos tras el incidente con los frenos de uno de los coches.
En el coso taurino, que presentaba más de media entrada, los pequeños se divirtieron con el espectáculo «La cabalgata de los cuentos» hasta la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar.
Con cierta puntualidad, poco después de las 19 horas, arrancó lo más esperado de la tarde: la cabalgata de los Reyes Magos. El recorrido, con inicio en Luceros y final en la plaza del Ayuntamiento, contó con la protección de cientos de vallas, con el objetivo de evitar tragedias como la muerte de un pequeño el pasado año en Málaga al ser atropellado por una carroza. En cambio, y pese a las consignas iniciales, no todos los caramelos se entregaron en mano y fueron cientos los que se lanzaron al aire para que llegaran a los pequeños que veían la cabalgata lejos de la privilegiada primera fila.
El desfile, cargado de magia, se inició con el sector lúdico, en el que participaron carrozas de Ice Age, Mickey, Bob Esponja, la Sirenita y Dumbo, entre otros. A continuación llegó la parte bíblica de la cabalgata, con la esperada presencia de Melchor, Gaspar y Baltasar, que dejaron embelesados a los más pequeños.
Y por último, fue el turno de las carrozas comerciales, que sirvieron como punto final a una cabalgata cuyo recorrido estuvo amenizado con música navideña. Los niños, ajenos a casi todo –incluso al molesto viento y al intenso frío–, tan sólo tenían ojos para su Rey Mago favorito, al que gritaban con la ilusión de captar unos instantes su atención. Algunos, incluso, lo consiguieron.