ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Los pilares fundamentales de la República

 En España decir la palabra república suena a malo, es una pababra tabú, en cambio, decir monarquía es algo bueno, por qué, por desconocimientiento exacto de los términos.

República no es exactamente un gobierno sin rey, sino un gobierno donde impera el gobierno de la ley, basada en una Constitución que se ha de cumplir. En España no se cumple.

  Los pilares fundamentales de la república son:

     .Una Constitución que es un contrato social  de la soberanía popular con el poder del Estado para limitar su despotismo. Por ello proclama el liberalismo donde prevalecen la libertadees civiles frente al despostimo que no es otra cosa que el gobierno absoluto, del monarca o del gobierno.

Las repúblcias -gobierno de la Ley-  son democráticas como la de Francia, Alemania o EE. Unidos. y les va muy bien. 

La controversia de España es que un Rey como Juan Carlos I,  ejercer como Jefe del Estado  equivalente a un Presidente de una República, pero no es un cargo electo. Porque en España, que no sabemos lo que es, tiene un primer ministro que ejerce como Presidente de Gobierno, pero no como Presidente de la República decmocrática. ¿Alquien lo entiende? Somo una monarquía palamentaria, lo que es lo mismo un Jefe de Etado sin control, que dedica a cazar elefantes.

 

 La división de poderes y su control recíproco. (Ejecutivo, legislativo y judicial).

  • La participación política activa por parte de los ciudadanos (esto supone la publicidad de los actos estatales y la necesidad de instrucción en materias de ciencias jurídicas y política tanto teórica como "material" [aquella ocurrida en un estado determinado y en un momento dado]).
  • La representación de todas las clases sociales dentro de las instituciones de gobierno con iguales atribuciones y prevalencia de ninguna. (La accedencia a dichas magistraturas necesariamente colegiadas en razón de la materia debe ser restringida (el magistrado debe pertenecer a la clase que representa y ser elegido con el voto solo de ésta).
Es necesario considerar que para Aristóteles los fines supremos de las formas de gobierno deben ser:
  • La libertad-igualdad ("solo somos libres entre iguales" [consideración griega de la época])
  • La realización de la justicia y del bien común.
    • La realización plena del desarrollo de las capacidades cognitivas humanas (para lo cual considera necesaria la realización de los dos puntos anteriores siguiendo el concepto fundamental de Sócrates [BIEN=VERDAD. Según el cual el bien es igual a la verdad y el mal a la ignorancia. Sócrates explica esto de la siguiente manera: -el humano busca la felicidad, llenar su vacío existencial -para esto utiliza medios por los cuales pretende lograr dicho fin -la mayor parte de las veces utiliza medios que consiguen satisfacciones efímeras, etéreas, superficiales, qué no van más allá de los "deseos pasionales" {como tener sexo, alimentarse, etc} -de ésta manera concluye que busca un fin por medios que no pueden alcanzarlo; ya que éste sólo puede ser alcanzado mediante la contemplación de la verdad, entendida como el conocimiento de la realidad])
De esto se advierte que si sólo somos libres entre iguales no puede haber una clase gobernante, deben gobernar todas por igual.
Marx va más allá advirtiendo además que: habiendo elementos (individuos y/o clases) económicamente diferentes unos intentan superponerse sobre otros, estando rota, bajo dicho supuesto, la relación de igualdad de unos elementos para con los demás y por lo tanto la de libertad.


  La II República española 1931-1936:

 La depresión económica que azotaba a Europa y a Estados Unidos, aunque en España fue menos profunda, sí que afectó a la construcción y a las pequeñas industrias complementarias. En consecuencia creció el desempleo en las ciudades, e indirectamente se incrementó el subempleo en el campo, ya que los jornaleros ya no podían emigrar a las ciudades donde volvía a escasear el trabajo. Creció además el sentimiento de inseguridad de los trabajadores que tenían empleo. Y además, la crisis económica coincidió con las enormes expectativas de mejora de vida que el cambio de régimen político había alumbrado entre los sectores populares, entre obreros y campesinos, antes de que la República tuviera tiempo de asentar y extender una cultura política democrática. Fue en esas circunstancias de crisis económica y de crecientes expectativas populares, cuando la coalición republicano-socialista comenzó a gobernar.8