ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno a malo, o merece la pena leerlo.

viernes, 15 de febrero de 2013

Escuela de Vallecas. Estetica. Componentes






Lo importante de un Grupo no sólo es formarlo sino contarlo para que conste en la historia del arte, exponer. Uno de los expertos actuales es Juan Manuel Bonet.




 ÉTICA Y ESTÉTICA DE LA «ESCUELA DE VALLECAS»




Por FRANCISCO CALVO SERRALLER

La Escuela de Vallecas, el único grupo de vanguardia español que consiguió reaparecer tras la guerra civil, ha dado pie a todo tipo de polémicas. Por desgracia. estas polémicas se han solido centrar en la discusión sobre el papel desempeñado por este o aquel otro artistas en la génesis. desarrollo y ulterior replanteamiento post-bélico de la citada Escuela, con menoscabo de la significación artística en sí. Se reunían en cerro Almodóvar (Madrid)

No es que me parezca mal aclarar los datos históricos y, a través de ellos, valorar con justicia la legitimidad y el mérito que corresponde a cada cual, pero creo que se ha inflado artificialmente el aspecto anecdótico, en este caso, de suyo, bastante simple. De hecho, en lo que se refiere a la creación de la Escuela en 1927, año ciertamente fundamental -mítico - para la vanguardia histórica española, los testimonios rememorativos de sus principales protagonistas, Alberto Sánchez y Benjamín Palencia, resultan coincidentes, como también acaban casando perfectamente los datos proporcionados por quienes participaron en la experiencia vallecana de posguerra, por mucho que los enfrentamientos personales entre los mismos hayan encrespado los ánimos y amargado los recuerdos.

Es evidente, no obstante, que, antes o después, no ha habido discrepancias en cuanto a la sustancia documental del relato histórico de la Escuela de Vallecas, y, en este sentido, considero la ultima prueba definitiva la publicación del amplio estudio de José Corredor Matheos ("Vida y obra de Benjamín Palencia"), en el que, poco antes de la muerte del pintor manchego y, desde luego. con su beneplácito, se confirmaron la mayoría de los datos oficialmente establecidos. Un lieterado: Miguel Hernández.

Dejemos, pues, de lado la dimensión anecdótica del asunto y vamos directamente con su interpretación histórico-artística. Me serviré para ello, una vez más, del archifamoso relato retrospectivo de Alberto Sánchez, donde expone el credo estético que orientó desde su origen la aventura. He aquí lo que en él se dice: «Al participar en la Exposición de Artistas Ibéricos, conocí a varios pintores. Casi todos se fueron después a París. menos Benjamín Palencia. Palencia y yo quedamos en Madrid con el deliberado propósito de poner en pie el nuevo arte nacional, que compitiera con el de París.

Durante un período bastante largo, a partir de 1927, más o menos, Palencia y yo nos citábamos casi a diario en la Puerta de Atocha, hacia las tres y media de la tarde, fuera cual fuese el tiempo. Recorríamos a pie diferentes itinerarios; uno de ellos era por la vía del tren, hasta las cercanías de Villaverde Bajo; y sin cruzar el río Manzanares, torcíamos hacia el Cerro Negro y nos dirigíamos hacia Vallecas. Terminábamos en el cerro llamado de Almodóvar, al que bautizamos con el nombre de Cerro Testigo, porque de ahí debía partir la nueva visión del arte español...






Breve comentario del Génesis y desarrollo de la Escuela de Vallecas
Alberto Sánchez
Benjamín Palencia
Juan Manuel Caneja
Luis Castellanos
Enrique Nuñez Castelo
Alvaro Delgado
Francisco San José
Carlos Pascual Lara

Gregorio Del Olmo