ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

miércoles, 9 de enero de 2013

El impresionismo

El Impresionismo es un arte puramente instintivo y visual y esta visión renovada es función de la luz y de sus constantes  variaciones, hasta el punto de que la luz llegará a ser, en mucho, el verdadero objeto del cuadro. Se pinta la naturaleza y para ello se trabaja al aire libre y lo más rápidamente posible ya que la naturaleza cambia constantemente y se trata de aprehender “una impresión fugaz”. No hay preocupaciones previas de ordenar una composición ya que instalan sus caballetes en cualquier sitio, en un: paseo, por ejemplo, atentos tan solo a los efímeros y fugaces aspectos de la naturaleza. El mar y sus cambiantes horizontes, el río con sus agitadas aguas, el cielo y sus nubes viajeras, el sol y sus vibraciones luminosas, la nieve con sus variaciones tonales nacaradas. Todo lo que es reflejo, y en particular elemento fluido, atrae prioritariamente su atención, todo es matiz y sugestión.
Quieren pintar los colores y las formas, no como se cree que son sino como se ven, bajo la acción deformadora de la luz. Abandonan algunos principios tradicionales del arte pictórico: se desprenden del dibujo-contorno que precisa la forma y sugiere el volumen, substituido por toques fragmentados y divididos, yuxtapuestos unos a otros. La perspectiva no tiene ya como base la geometría sino que se obtiene desde el primer plano a la línea del horizonte, por la degradación de tintes y tonos (2) que define también espacio y volumen. Los impresionistas abandonan el claroscuro y sus contrastes violentos; anulan de sus paletas los negros, grises, blancos puros, los “tierras”, los marrones y únicamente utilizan los colores del prisma: azules, verdes, amarillos, naranjas, rojos o violetas y, a partir de aquí, representan lo que ven, no lo que se conoce, por ejemplo, pintarán la tierra ya sea violeta o malva, azul y rosa o naranja, pero no marrón. A menudo emplean estos colores de acuerdo con la técnica de la mezcla óptica: dos colores puros yuxtapuestos sobre tela y no mezclados, a partir de sus pigmentos en la paleta. Entonces, el ojo del espectador tiene que recomponer el color deseado por el pintor: breves toques rojos y azules, yuxtapuestos, por ejemplo, permitirán al espectador “ver” un violeta, gracias al efecto de vibración así obtenido.

NARCÍS RIBOTII TRAFI