ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL.

lunes, 23 de abril de 2012

El gobierno argentino son unos "chorizos", ante la pasibidad de la comunidad europea.

A nadie sorprende que la mayoría de los argentinos estén de acuerdo con que el gobierno haya decidido expropiar YPF. Menos aún, cuando la medida afecta de lleno a una empresa extranjera que aparece como el villano de la película. Desde que Cristina Kirchner disparó las primeras salvas, en enero de 2012, el público no ha oído más que pestes sobre Repsol. En esa oportunidad, la presidenta describió a la compañía española como heredera de las prácticas abusivas de los conquistadores hispanos "que se llevaban el oro y la plata de los pueblos originarios". Lo que sí llama la atención es que el respaldo a la expropiación no alcanza las dimensiones que cabría esperar, atendiendo a la fama de apasionados que tienen los argentinos.

Una encuesta realizada por Poliarquía Consultores, una de las agencias más acreditadas del país, señala que el 62% de la población adulta respalda la estatización mientras que el 31% la rechaza. El 7% de los encuestados no supo o no quiso expresarse sobre esa materia. Planteada de esa forma, con una pregunta a la que se debe responder con un sí o con un no, la expropiación sería uno de los mayores aciertos de la administración Kirchner.

Es normal que al encontrar petróleo en Vaca Muerta, te quieres quedar con la muerta, por encima de la ética y de los acuerdos internacionales. Todo extranjero está mal visto en Argentina. Ahora si en lugar de Repsol, hubiera sido Texaco,la cosa cambia. Y es que detrás de esto están los norteamericos, que al final se quedarán con la explotación del petróleto, y la Kirchner, como es uan mujer, puede mentir, y hacerse más multimillonaria de los que es ya.

¿Pero y la dignidad, el honor, la palabra de los argentinos, dónde queda? Claro si no fuera porque en estos tiempos de crisis el ídolo de oro, el dóllar es más importante que la dignidad.