ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL.

domingo, 15 de enero de 2012

El capitán fue el primero en abandonar el barco


Dice el capitán Francesco Schettino que no navegaba cerca del litoral, pero el Costa Concordia —un buque gigantesco, con más vecinos que muchos pueblos de la Toscana— yace en la orilla de la isla de Giglio, sobre el flanco de estribor, con una grieta de 70 metros en el casco y un misterio aún por resolver: ¿hay cadáveres en su interior? La noche del viernes, a eso de las 21.30, los 3.200 pasajeros y 1.000 tripulantes que acababan de zarpar del puerto de Civitavecchia —a 80 kilómetros al noroeste de Roma— sintieron un fuerte impacto, un apagón momentáneo y el estruendo de los cristales al caer. Según coinciden cientos de testimonios, la tripulación quitó importancia al incidente, pero la inclinación progresiva del buque desató el pánico. Aunque 24 horas después del accidente las noticias seguían siendo confusas, ya es seguro que tres personas —dos turistas franceses y un marinero peruano— murieron y que las autoridades italianas tenían una lista de unos 40 posibles desaparecidos que en la mañana de este domingo han rebajado a 17 (un mallorquí de 68 años). Tras declarar durante toda la jornada, el capitán, Francesco Schettino, de 50 años de edad y 30 de experiencia, fue detenido bajo la acusación de “homicidio culposo” y “abandono de pasajeros”.
El potizón con galones, por no decir capitán, abandonó el barco y lo primero que hico fue llamar a la "sua mamma", para tranquilizarla, esto será atenuante en Italia, pero no es en el resto del mundo, donde estamos consternatos.

De las 4.229 personas, 3.209 son pasajeros. A continuación la lista de pasajeros por nacionalidad:

989 son italianos, 569 alemanes, 462 franceses, 177 españoles y 129 estadounidenses, 127 croatas, 108 rusos, 74 austríacos, 69 suizos, 46 brasileños, 46 japoneses, 42 holandeses, 33 ucranianos, 30 coreanos, 20 rumanos, 26 de Hong Kong, 25 británicos, 21 australianos, 17 argentinos, 13 taiwaneses, 12 canadienses, 12 chinos, 11 portugueses, 10 colombianos, 10 chilenos y 9 turcos.

También viajaban ocho belgas, ocho israelíes, nueve kazajos, ocho peruanos, ocho polacos, seis moldavos, seis nepalíes, cinco suecos, cinco venezolanos, cuatro daneses, cuatro dominicanos, cuatro serbios, cuadro sudafricanos y cuatro de Antillas holandesas.

Asimismo, tres bielorrusos, tres griegos, tres húngaros, tres iraníes, tres irlandeses, tres macedonios, dos albaneses, dos cubanos, dos argelinos, dos ecuatorianos, dos mexicanos, dos finlandeses, uno de Andorra, un búlgaro, un bosnio, un checo, un indio, un marroquí, un noruego, un neozelandés, un filipino y un uruguayo.

El Titanic se hundió hace 100 años el 14 de abril de 1912, y se restó lo del las mujeres y los niños primero. En el Costa Concordia, los encargados de evacuar y organizar el salvamneto, se largaron, el primero el capitán.



Intolerable error humano, a las 21.30 se durmieron en la torre de mando, el crucero con el piloto automático se fue a la deriva. Porque no puede ser que un buque de este volumen y tamañ se acerque tanto a una costa rocosa.
Mi mujer y yo hicimos un crucero en junio de este año en un crucero de una naviera norteamerinca en el Mediterráneo y la verdad que vimos mucha disciplina.
Este accidente supone un duro golpe al turimos de cruceros. No sé si volverés pero sin duda alguna no lo haré en una naviera italiana.