ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno a malo, o merece la pena leerlo.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Las semillas de la esclavitud


Por Ramón Fernández Palmeral

Desde pequeños recibimos mensajes de nuestros padres, familiares y maestros sobre nuestras incapacidades, generalmente se nos insulta diciéndonos que “no servimos para nada”, “que somos unos vaguetes, que no estudiamos, o que nunca legaremos a ser nada” o frases como “cada día te pareces más al tonto del pueblo”. No son más que mensajes revulsivos para que nos rebelemos contra esa etiquetas que no están poniendo. El peligro de ellos es que están sembrando en nosotros las semillas de la esclavitud, es decir, nunca ser libres y depender de los demás, no fiarnos de nosotros sino depender de los mayores, ni de nuestras intuiciones, lo cual ocasiona en nosotros emociones de aflictividad que no es más que pesadumbre y tristeza ante nuestra incapacidad de hacer la cosas a gusto de los es más con pérdida de nuestra propia personalidad e identidad. No se dan cuenta que nuestra mente de niño no tenía experiencias ni suficientes conocimientos.

Todo este proceso lo que ocasiona en nosotros en un posicionamiento de víctima y autocompasión. Son tantos los ejercicios negativos que recibimos que si no somos víctimas y no le echamos las culpas alguien, no estamos a gusto. Esta estimulación de victimismo nos sitúa en la inanición y en el posicionamiento de una no actividad, en un no tomar decisiones y una incapacidad, en caso de ser artista para crear, para generar representaciones nuevas en el espacio y en el tiempo.

Por ello, es muy importantes con los años reeducarse y optar por cambiar nuestra actitud, hacia nosotros mismos y hacia los demás. Cambiar el color del cristal con el que miramos, porque la actitud está relacionada con el pensamiento y las emociones que sentimos. Siendo capaces de crear nuevas ilusiones y nuevos proyectos, en lo que se llama sentimiento de aventura, ya que esa frase de “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer” es lapidaria y contraproducente. Porque si no creemos confianza ante al incertidumbres caemos en un pozo de sombras sin salidas, y es cuando ante cualquier tipo de crisis, aunque sea mínima, nos hundirá en la desazón y el desánimo. La crisi es simplemnte que nos sacan de nuestra comodidad y nos obligan a pensar y a inventar.
Otra de las causa de nuestro enojo es la poca tolerancia a la frustración que nos provoca cualquier incomodidad, afrenta, o que los demás no hacen lo que les pedimos o queremos que realicen.
Creemos que nuestra vida debe de ser fácil, cómoda y placentera todo el tiempo, cuando no es así, para ello hemos de tener paciencia y fortaleza en el dolor sin perturbarnos emocionalmente.
En definitiva, si no queremos que la semilla de la esclavitud germine en nuestro interior, si no queremos ser víctimas de nosotros mismos y sufrir, hemos de cambiar nuestra actitud frente a nuestra educación tradicional, frente al mundo, frente a aquellos que nos ponen puertas a nuestra creatividad infinita, porque hemos de darnos cuenta que no necesitamos de nadie para ser libres. Porque aunque quieras contentar a los demás, para ellos siempre será insuficiente.

Alicante de 4 de diciembre 2012